La falta de sillas en la Escuela Secundaria N°13 “Gobernador López Jordán” de Paraná obligó a implementar un sistema de cursada rotativa en el turno mañana, lo que impactó directamente en la presencialidad de los estudiantes. La medida fue adoptada como solución provisoria ante la carencia de al menos 45 unidades de mobiliario.
Al respecto, la rectora del establecimiento, Brenda Moreira, explicó que la institución debió reorganizar la asistencia de los cursos, de modo que cada día un grupo no concurre y se utilizan esas sillas para el resto de los alumnos. “Por día hay un curso que no viene, entonces vamos aprovechando las sillas del curso que no está”, detalló.
Además, señaló que la escuela cuenta con más cursos que aulas disponibles, lo que agrava la situación. En ese contexto, algunos estudiantes deben asistir a espacios prestados por instituciones cercanas para poder desarrollar las clases con normalidad pudo saber EntreRíosYA de lo informado por Elonce.
Clases virtuales y limitaciones en la presencialidad
Desde la institución indicaron que los cursos que no asisten presencialmente reciben actividades virtuales, aunque remarcaron que esta modalidad no reemplaza la experiencia en el aula.
“Sabemos que no es lo mismo la presencialidad, pero es la forma que encontramos de resolver el problema”, sostuvo Moreira, quien también mencionó que incluso en la sala de profesores debieron adaptarse ante la falta de mobiliario.
El pedido de sillas fue elevado hace aproximadamente 15 días a través de las vías jerárquicas correspondientes, aunque hasta el momento no hubo respuesta concreta sobre plazos de entrega.
Problemas de accesibilidad y condiciones edilicias
A la falta de mobiliario se suman otras dificultades vinculadas a la infraestructura del edificio. La rectora advirtió sobre la necesidad de adaptar el establecimiento para una estudiante con movilidad reducida, debido a que el ingreso y la circulación interna presentan obstáculos.
“El acceso es muy complicado, la vereda está deteriorada y cuando llueve se acumula agua. Además, el edificio tiene escalones que dificultan el desplazamiento”, explicó.
En ese sentido, indicó que personal de Arquitectura del Consejo General de Educación visitó recientemente el lugar para evaluar posibles obras, como la construcción de rampas, aunque aún no hay definiciones.
Reclamos reiterados y falta de respuestas
La comunidad educativa aseguró que los reclamos fueron elevados en reiteradas oportunidades al Consejo General de Educación, sin obtener soluciones concretas. Según detallaron, existen pedidos históricos vinculados tanto al mobiliario como a mejoras edilicias.
Actualmente, la escuela cuenta con una matrícula de 562 alumnos distribuidos en tres turnos -mañana, tarde y noche-, lo que intensifica la demanda sobre las instalaciones disponibles.
Mientras tanto, las autoridades del establecimiento continúan a la espera de respuestas que permitan garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo de las clases y el acceso pleno a la educación.