La provincia de Mendoza amaneció este viernes con una noticia devastadora: el niño de 1 año y 9 meses que se encontraba internado en terapia intensiva en el Hospital Notti con lesiones cerebrales como consecuencia de un violento maltrato falleció durante la mañana, luego de permanecer dos semanas en estado crítico. El pequeño había sido ingresado el viernes 10 de abril con graves signos compatibles con el denominado “síndrome de zamarreo”.
De acuerdo a la investigación judicial, el principal sospechoso es el padrastro del niño, Cristian Gonzalo Fragapane Gómez, quien hasta el momento estaba imputado por intento de homicidio en grado de tentativa. Con la confirmación del deceso, la acusación se agravará en las próximas horas a homicidio simple calificado por alevosía, delito que prevé la pena de prisión perpetua.
La fiscal Florencia Díaz Peralta ya había señalado la contundencia de las pruebas reunidas en la causa.
Investigación y antecedentes del caso
Según trascendió, la víctima evidenciaba signos compatibles con reiterados episodios de violencia física severa, particularmente sacudones bruscos que habrían provocado las lesiones cerebrales detectadas por los médicos.
Familiares del padre del menor, así como el propio progenitor, apuntaron desde un primer momento contra la madre del niño y su pareja como responsables del presunto maltrato. La pareja estaba bajo una medida de restricción de acercamiento previa, lo que suma un elemento de gravedad al caso.
El niño vivía con su madre y Fragapane, ya que sus padres estaban separados.
Intervención estatal y seguimiento previo
Tras la denuncia inicial del hospital pediátrico ubicado en Guaymallén, se dio intervención al Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) y al Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI), organismos encargados de evaluar la situación del menor y su entorno familiar.
Incluso, fuentes del caso confirmaron que el pequeño había estado internado meses atrás en el mismo hospital, lo que refuerza la hipótesis de un historial de violencia sostenida en el tiempo.
Con la muerte del niño, la causa judicial entra en una nueva etapa, con un cambio de carátula que podría derivar en un juicio por jurado popular.