El tierno video de Lionel Messi con nueve años que conmovió a todos

PorAHORA

Abr 12, 2022

En 1997, la categoría ’87 de Newell’s Old Boys de Rosario viajó hasta Perú para disputar la Copa Amistad. Con un pequeño Lionel Messi a la cabeza, el equipo del Parque Independencia deslumbraba por aquel entonces con varios chicos que, a priori, tenían un futuro muy promisorio. Finalmente, en su incursión al país inca, el equipo argentino se consagró campeón y recibió el apodo de «La máquina».

Con tan solo 9 años, Lionel, que deslumbraba con gambetas y jugadas poco habituales para un niño de corta edad, jugó gran parte del certamen intoxicado por la ingesta de un pollo en mal estado. Pero poco importó y la ecuación se dio al contrario de lo pensado: metió siete goles en la semifinal contra la categoría ’89 de Cantolao y otros tres en la final contra el mismo equipo, pero dos categorías más grande. Al terminar el encuentro que le dio el trofeo a los argentinos, Messi festejó junto a sus compañeros en la mitad de la cancha, y en medio de la celebración, un detalle del entorno lo percató y decidió frenar la algarabía: un jugador rival se desplomó en el suelo, con claros gestos de tristeza por haber perdido el partido definitorio.

Él, alertado por su entrenador de la situación, junto a los demás deportistas, consoló al chico peruano, y así demostró su empatía con un contrincante que tranquilamente podría haber sido cualquiera de su equipo si el resultado se hubiese dado a la inversa. En el video, que fue publicado por la cuenta de Twitter @messismo10, tuvo una repercusión que llegó a los 40 mil me gusta. Allí, se ve a el Pulga arrodillado, hablándole para levantarle el ánimo, en un claro acto de fair play.

La historia detrás del partido esconde una aventura de una familia peruana, que decidió darle asilo al pequeño Lio en su casa. El objetivo del torneo era realzar la confraternidad y así fue que los Méndez decidieron acobijar al hoy jugador de la selección argentina y París Saint Germain. Williams y su hijo Kevin, alojados en el barrio Pueblo Libre, a 30 minutos de Lima, ayudaron al rosarino a adaptarse a un territorio desconocido. «El equipo donde jugaba mi hijo recibía a Newell’s y yo le pregunté al entrenador quién era el mejor de los argentinos, así lo podía llevar a casa a jugar con mi hijo. La respuesta fue simple: Leo», admitió Williams en una entrevista de hace unos años con La Nacion.

Comparado con Oliver Atom, protagonista de la serie Súper Campeones, por sus fantasías con la pelota en los pies, Williams culminó su relato con algunos detalles detrás de la escena del video de un Messi brindando un show de jueguitos para todos los presentes: «Una noche comió pollo a las brasas y le cayó mal. Al otro día, no podía moverse y al otro… tenía el partido.

Ahí, cuando llegó a la cancha, Messi se desmayó y un DT dijo: ‘ustedes jueguen el partido que me lo llevo a Leo al hospital’. Al escucharlo, se recompuso, tomó una Gatorade y pidió jugar. Newell’s ganó 10-0 y él hizo ocho goles, por si quedaban dudas de que era el mejor y que su pasión era el fútbol».