El sospechoso del tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca fue identificado como Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años que trabajaba como profesor y desarrollador de videojuegos en California. El ataque ocurrió durante un evento en el hotel Washington Hilton, donde participaban el presidente Donald Trump y otros funcionarios de alto nivel.
Según informaron fuentes de seguridad a CNN, Allen fue reducido tras abrir fuego en la zona de detectores de metales, donde resultó herido un agente del Servicio Secreto. El atacante quedó bajo custodia mientras las autoridades federales avanzan en la investigación para determinar los motivos del hecho.
El episodio generó una rápida evacuación del salón de banquetes, donde se encontraban periodistas, celebridades y dirigentes políticos. En medio del operativo, efectivos de seguridad y de la Guardia Nacional desplegaron un fuerte dispositivo para resguardar a los asistentes y controlar la situación.
Perfil del sospechoso
De acuerdo a registros públicos, Allen residía en Torrance, en el sur de California, y se desempeñaba como docente en una empresa de tutorías académicas. Incluso había sido distinguido como “profesor del mes” en 2024.
Además, contaba con formación académica destacada: se graduó en ingeniería mecánica en el Instituto Tecnológico de California y recientemente había obtenido una maestría en informática. También había desarrollado proyectos tecnológicos, incluyendo un prototipo de freno de emergencia para sillas de ruedas durante su etapa universitaria.
En paralelo, mantenía actividad como desarrollador de videojuegos independientes, con un título publicado en la plataforma Steam y otro en desarrollo. También había realizado una pequeña donación a la campaña presidencial de Kamala Harris en 2024, según registros oficiales.
Caos y operativo de seguridad
Tras los disparos, el hotel fue evacuado de inmediato y las fuerzas de seguridad acordonaron la zona. Helicópteros sobrevolaron el lugar mientras los asistentes buscaban refugio dentro del edificio. Algunos se resguardaron debajo de las mesas, mientras equipos tácticos tomaron posiciones estratégicas.
El presidente Donald Trump y la primera dama fueron retirados rápidamente del escenario y permanecieron resguardados durante aproximadamente media hora antes de ser trasladados. Posteriormente, el mandatario aseguró que todos los integrantes del gobierno se encontraban en buen estado de salud.
Trump destacó el accionar de las fuerzas de seguridad y confirmó la detención del atacante. Además, anunció que el evento será reprogramado dentro de un mes, una vez garantizadas las condiciones de seguridad.
La investigación continúa en curso para esclarecer las circunstancias del ataque y determinar si hubo otros involucrados o motivaciones específicas detrás del hecho.