El conflicto en Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo este lunes tras una audiencia extraordinaria desarrollada ante la Delegación Departamental de Trabajo de Concepción del Uruguay. Del encuentro participaron representantes del Sindicato de Trabajadores de las Industrias de la Alimentación (STIA), integrantes del Sindicato de la Carne y directivos de la empresa, aunque las negociaciones finalizaron sin acuerdo.
La reunión fue encabezada por el delegado departamental de Trabajo, Marcos Ayerbe, y tuvo como objetivo intentar destrabar el conflicto laboral que mantiene enfrentados a los trabajadores con la firma avícola. Sin embargo, según informaron desde el STIA mediante un comunicado oficial, las partes no lograron acercar posiciones y se resolvió pasar a un cuarto intermedio.
El reclamo sindical está centrado principalmente en “los impagos reiterados de la firma para con sus trabajadores”, situación que, de acuerdo con el gremio, afecta desde hace tiempo a cientos de empleados. Además, denunciaron la retención de la cuota alimentaria que todavía no habría sido transferida a menores beneficiarios, un punto que generó fuerte preocupación entre los trabajadores y sus familias.
Reclamos salariales y preocupación de los trabajadores
Desde el Sindicato de Trabajadores de las Industrias de la Alimentación señalaron que las propuestas presentadas por la empresa durante la audiencia fueron consideradas insuficientes por los empleados. Según explicaron, una asamblea de trabajadores evaluó las condiciones ofrecidas por la firma y resolvió rechazarlas por considerarlas inviables.
En el comunicado difundido tras la audiencia, el gremio sostuvo que las alternativas planteadas por la empresa resultan “inasumibles”, especialmente por los plazos establecidos para regularizar los pagos adeudados. Los trabajadores expresaron que la situación económica de numerosas familias ya se encuentra en un límite crítico.
“La crisis humanitaria comienza a ser acuciante para las familias”, advirtieron desde la conducción sindical, marcando la gravedad social que atraviesa el conflicto. El reclamo no solo apunta al pago de haberes atrasados, sino también a garantizar condiciones mínimas de estabilidad económica para los empleados afectados.
Una negociación que sigue abierta
Aunque no hubo acuerdo en la audiencia de este lunes, desde el sindicato indicaron que el diálogo con la empresa continuará abierto y que se aguardará una nueva instancia de negociación en los próximos días. La expectativa está puesta en que ambas partes puedan acercar posiciones y evitar una profundización del conflicto.
El conflicto laboral en Granja Tres Arroyos genera preocupación no solo en el sector alimenticio, sino también en la comunidad de Concepción del Uruguay y localidades cercanas, debido al impacto económico y social que tiene la actividad de la empresa en la región, señaló La Pirámide.
Los trabajadores remarcaron que la incertidumbre crece con el paso de los días y que muchas familias atraviesan dificultades para afrontar gastos básicos. En ese contexto, reclamaron respuestas urgentes y soluciones concretas por parte de la compañía.