En un contexto de fuerte presión sobre los ingresos y caída del consumo, el economista Pablo Gobbi advirtió que cada vez más familias argentinas recurren al endeudamiento para sostener gastos esenciales y alertó sobre un proceso de “autofagia económica” que afecta tanto a hogares como a pequeñas y medianas empresas.
El especialista analizó la situación macroeconómica y el impacto en la vida cotidiana de las familias entrerrianas. “Pareciera que los números están bien a través de un sistema internacional que nos califica como que vamos a crecer. En realidad, son tres sectores los que van a crecer, que son minería, petróleo y campo, que no derraman para nada en la economía real”, sostuvo.
Gobbi cuestionó además el origen del superávit fiscal nacional y afirmó que “el superávit, teóricamente primario del gobierno central, se sostiene mediante pisar pagos, refinanciar y pagar intereses de la deuda pública que ya realmente son impagables”.
El economista describió un escenario en el que los ingresos ya no alcanzan para cubrir los gastos básicos. “Absolutamente todos los argentinos estamos con un flujo de fondos negativo. Una persona que gana 100 pesos necesita 150 pesos para vivir”, explicó.
Según indicó, esta diferencia obliga a las familias a recurrir a distintas estrategias para sostenerse. “¿Cómo se paga eso? Con un proceso que en física se llama autofagia. Es cuando vos consumís, te consumís a vos mismo para seguir viviendo”, señaló.
En esa línea, detalló que muchas personas apelan a sus ahorros, venden bienes o toman créditos para afrontar gastos corrientes. “Algunos recurren a ahorros, otros venden la camioneta, otros venden máquinas, otros sacan préstamos para pagar sueldos en las pymes y la gente se endeuda”, afirmó.
Mencionó que el endeudamiento promedio de las familias argentinas alcanza actualmente “3,46 sueldos”, una situación que, advirtió, genera un círculo de deterioro económico. “Cada vez consumimos menos. Cuando se consume menos, el país recauda menos, la provincia recauda menos y somos más pobres”, resumió.
El especialista también puso el foco sobre la situación de las pequeñas y medianas empresas. Según explicó, muchas compañías trabajan con apenas el 54% de su capacidad operativa y enfrentan serias dificultades financieras.
“Cuando una pyme empieza a pedir préstamos para pagar sueldos, claramente tiene un problema sin solución. Ese es el comienzo del fin, es el comienzo de autofagia”, advirtió.
Asimismo, describió prácticas cada vez más frecuentes en el sector empresario para conseguir liquidez. “Empiezan a vender cheques para comprar dinero. Cuando las financieras ya no les compran sus propios cheques, empiezan a vender cheques de sus amigos”, señaló.
Frente a este panorama, Gobbi consideró que no habrá soluciones inmediatas desde la macroeconomía nacional, aunque planteó alternativas a nivel local mediante sistemas de compensación entre municipios, empresas y provincias. “Hay solución, pero con herramientas modernas. Lo que se trata es de compensar pasivos y aliviar la presión financiera”, explicó pudo saber EntreRíosYA de lo informado por Elonce.
Como ejemplo, mencionó la posibilidad de que empresas con capacidad ociosa puedan cancelar obligaciones impositivas mediante servicios o utilización de recursos disponibles, sin necesidad de efectivo.
Finalmente, el economista cuestionó los festejos oficiales por la desaceleración inflacionaria. “El primer cuatrimestre del año pasado la inflación fue de 11,6% y este año fue de 12,2%. Estamos teniendo más inflación que el año pasado”, afirmó.
Y concluyó: “Argentina sigue entre los cinco países del mundo con más inflación. Decir que le ganamos a la inflación es, por lo menos, un punto a revisar”.