Adorni pagó en efectivo el viaje de lujo con su familia a Aruba

“No tengo ninguna inconsistencia y creo que en un año y medio es lo único que hice, irme cuatro días con mis nenes”, decía Manuel Adorni en marzo pasado en una entrevista en medio del revuelo por su viaje a Punta del Este en vuelo privado el fin de semana de Carnaval. “En el tiempo que les he quitado estos dos años y pico a mis hijos, no hay nada desproporcionado”, insistía. Cuesta creer que se hubiera olvidado del viaje a Aruba, también en familia, y con pasajes en clase ejecutiva, desde el 29 de diciembre de 2024 hasta el 10 de enero de 2025. La información sobre esa travesía de lujo también está en manos del fiscal Gerardo Pollicita.

Según los datos que recibió la fiscalía, Adorni pagó en efectivo 1.440,60 dólares cada pasaje. En total serían 5.762 dólares. Algo previsor, los sacó a través de una agencia el 15 de octubre de 2024. Fuentes ligadas al ámbito turístico indica que el valor de esos pasajes, al menos ida y vuelta, suele ser mayor. Latam, además, que es la empresa que utilizó, es la más cara. El viaje no fue directo. Los Adorni partieron de Ezeiza el 29 de diciembre hasta Lima, Perú. Desde allí volaron hacia Aruba en el vuelo 2440. El 9 de enero de 2025 Adorni, su esposa y sus hijos comenzaron el regreso. El vuelo 2441 desde Aruba hacia Lima. Desde la capital de Perú viajaron en el vuelo 1437 a Ezeiza. Adorni posteó una foto junto a su esposa, pero como “ubicación” puso Vancouver y deseó que “todos tengan el mejor de los años por delante, rodeado de sus seres queridos. Fin”.

Así las cosas, tenía los pasajes cuando dijo en una de sus conferencias de prensa, el 17 de diciembre de ese año: “El Presidente no prohibió que viajemos al exterior, no sé de dónde sacaron la información incorrecta o incompleta o falsa”. “El Presidente lo que nos pidió es lógica austeridad y razonabilidad y es lo que vamos a hacer todos. Los que se queden dentro del país, los que viajen a países limítrofes o los que se vayan al Congo Belga, no sé, todos van a seguir la línea del Presidente”, siguió. Luego empezó a titubear, por algún caso testigo por lugares “que no revistan carácter de austeridad” y termino diciendo que “ojo” porque como no hubo ninguna prohibición “varios funcionarios se van al exterior”. Uno era él.

A la confirmación del vuelo habrá que sumar la estadía que, todo indicaría, habría sido en un hotel all inclusive, donde hay que calcular otros tantos miles de dólares. El costo aumenta para la época de las fiestas de fin de año, como la que eligió el jefe de Gabinete.

Los viajes ya se convirtieron en un dolor de cabeza para el funcionario que, de hecho, vio crecer la causa judicial sobre su patrimonio como una bola de nieve desde que se conoció que su esposa, Bettina Angeletti, había viajado con él a Nueva York en el avión oficial (algo que no estaría permitido) y volvió en un vuelo de línea en primera clase junto con él, pasajes que habría gestionado la propia jefatura de gabinete, y que resta saber quién pagó.

Poco antes se había ido a Punta del Este a la casa su amigo, el conductor de televisión Marcelo Grandio. En otro tramo de la investigación se investiga si esto fue una dádiva ya que tanto el piloto y broker Agustín Issin Hansen como una empleada suya, Vanesa Tossi, declararon que los pasajes, por un total que ronda los 9000 dólares, los pagó Grandio. Es más, la mujer dijo que éste le había especificado que se trataba de una invitación a una familia, que después supo que era la de Adorni. Para más datos, dijo que se había hecho un procedimiento diferente al habitual en el aeropuerto de San Fernando, con menos controles.

A justificar
Como sea, Adorni tendrá que justificar también los viajes. El fiscal Pollicita analiza todos los que realizó, para cotejar cuáles fueron los “oficiales” y si desde estos se desvió hacia otro destino. Se trata de ver sus gastos en forma completa, porque deberá explicar cómo los pagó. No parecen cerrar ni sus ingresos ni sus ahorros (43.000 dólares el año pasado) ni el nivel de vida que tenía con anterioridad, que tampoco es el de alguien que tuviera grandes ahorros ni respaldo económico. El levantamiento del secreto fiscal, bancario y financiero debería ayudar a despejar las cuentas

Además, todo contrasta con el discurso anticasta pregonado por el gobierno desde un primer momento y donde el argumento de que se trata de asuntos de la vida privada no sirve porque tienen que rendir cuentas como todos los funcionarios públicos. Parece que esa es la moral de Estado libertaria.

Fuente: Pagina 12

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *