Los trabajadores de Granja Tres Arroyos de Concepción del Uruguay denunciaron que continuaban sin percibir salarios adeudados ni indemnizaciones tras el cierre de la planta, ocurrido a comienzos de mayo de 2026. Ante la falta de respuestas, los operarios autoconvocados presentaron un petitorio al gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, en el que solicitaron la intervención del Estado provincial para garantizar sus derechos laborales y brindar asistencia a las familias afectadas.
Eduardo y Cristian, dos referentes del grupo de trabajadores, describieron las dificultades económicas que atravesaban desde la paralización de las actividades. Según explicaron, numerosos exempleados debieron recurrir a trabajos ocasionales, ayuda de familiares y asistencia alimentaria para afrontar sus necesidades básicas.
Los operarios también recordaron el fallecimiento de Carlos Esquivel, un compañero de 53 años que participaba de los reclamos. Eduardo mencionó su situación al referirse a las consecuencias humanas y sociales que generaron la pérdida del empleo y las dificultades para conseguir una nueva ocupación.
Denunciaron irregularidades en las liquidaciones y falta de pagos
Uno de los principales cuestionamientos estuvo relacionado con presuntas irregularidades en las liquidaciones salariales. Según denunciaron, la empresa habría presentado ante ANSES y ARCA información sobre pagos de salarios e indemnizaciones que no se reflejaban en las cuentas bancarias de los trabajadores.
Cristian sostuvo que algunos exempleados figuraban con determinadas liquidaciones registradas, pese a que aseguraban no haber recibido los depósitos correspondientes. También advirtió que permanecían pendientes pagos de aguinaldos, indemnizaciones y cuotas alimentarias destinadas a los hijos de los trabajadores.
Otro de los puntos que generó malestar fue la posibilidad de que la compañía propusiera cancelar parte de sus obligaciones mediante la entrega de pollos. Los operarios rechazaron esa alternativa y consideraron que los compromisos salariales debían cumplirse mediante pagos en dinero.
Cuestionamientos a la empresa y al sindicato
Los trabajadores también reclamaron explicaciones sobre los aportes jubilatorios y la cobertura de obra social. Aseguraron que no contaban con información suficiente sobre esas obligaciones y solicitaron que los organismos correspondientes verificaran la situación.
Durante la entrevista, los referentes cuestionaron los argumentos empresariales sobre la crisis de la planta. Según su versión, la producción se desarrollaba con normalidad antes del cierre, por lo que plantearon dudas sobre las razones que motivaron la paralización de las actividades.
Asimismo, manifestaron su disconformidad con la actuación del sindicato, al que reprocharon la falta de asambleas informativas y de un plan de lucha. Frente a ese escenario, un grupo de operarios decidió organizarse de manera independiente para definir las medidas de protesta.
Presentaron siete reclamos al gobernador Rogelio Frigerio
En el marco del conflicto, los extrabajadores elevaron un petitorio al gobernador Rogelio Frigerio, fechado el 5 de octubre de 2026. El documento incluyó siete puntos destinados a garantizar el cumplimiento de las obligaciones laborales y atender la situación social de las familias afectadas.
Entre las principales solicitudes se encontraron el pago inmediato de salarios, indemnizaciones, aguinaldos proporcionales, cuotas alimentarias retenidas y liquidaciones pendientes. También reclamaron una red de asistencia estatal que garantizara alimentos, subsidios y acceso a servicios básicos.
Además, pidieron que una eventual reapertura de la planta contemplara la reincorporación de todo el personal despedido. Solicitaron mecanismos de control empresarial, oportunidades de empleo en otras compañías del sector avícola y la intervención de la Justicia y la Secretaría de Trabajo para encontrar una solución.
El impacto del conflicto en la economía de Concepción del Uruguay
Los referentes advirtieron que las consecuencias del cierre no se limitaron a los empleados del frigorífico, sino que también afectaron la actividad comercial y económica de Concepción del Uruguay.
“Es un conflicto de toda la ciudad”, expresaron al señalar que la pérdida de ingresos de cientos de familias repercutió sobre supermercados, comercios y otros sectores vinculados al consumo local.
Los trabajadores también cuestionaron presuntas operaciones patrimoniales y financieras de la empresa que, según interpretaron, resultarían contradictorias con los argumentos de crisis. Sin embargo, esas afirmaciones forman parte de los planteos de los exempleados y requieren corroboración mediante documentación empresarial y judicial.
Vigilias los miércoles y viernes frente a la fábrica
Como parte de las medidas para mantener visible el reclamo, los trabajadores autoconvocados continuaron realizando vigilias los miércoles y viernes, desde las 18, frente a las instalaciones de Granja Tres Arroyos.
En algunas oportunidades, las manifestaciones también se trasladaron al Monumento a Urquiza. Los referentes explicaron que las acciones eran definidas colectivamente y convocaron a otros exempleados y vecinos a acompañar las protestas.
“No estamos en lucha porque tenemos ganas. No es nuestro deporte favorito cortar una ruta o manifestarnos. Nos gustaría estar en nuestras casas, pero necesitamos visibilizar lo que está pasando”, expresaron durante la entrevista en La Pirámide.
