Franco Colapinto manejó una “Renoleta Alpina 527” y cumplió el sueño de tres amigos

Franco Colapinto manejó la “Renoleta Alpina 527”, el antiguo Renault 6 restaurado con los colores de Alpine que días atrás había pasado por Paraná rumbo a Brasil. Este miércoles, Hernán Bonvín, Claudio Goddio y Pablo Quaino, tres amigos oriundos de Esperanza, Santa Fe, cumplieron el sueño tras lograr que el piloto argentino se subiera al vehículo y lo condujera.

El encuentro ocurrió en San Pablo, en la previa de la actividad de Fórmula 1 en Interlagos. Después de cumplir compromisos con la prensa, Colapinto se acercó al particular automóvil, saludó a sus propietarios y conversó sobre la aventura que habían realizado para llegar hasta Brasil.

El piloto argentino no se conformó con observar el Renault 6. Se sentó al volante, probó la caja de cambios y condujo el vehículo, ante la emoción de sus dueños. Las imágenes se difundieron rápidamente en redes sociales y despertaron numerosas reacciones.

“¿Y la radio no arranca?”: las bromas de Colapinto

Durante el encuentro, Colapinto mostró su habitual sentido del humor mientras recorría los detalles del automóvil que los santafesinos habían preparado especialmente para acompañarlo. “Cosa de locos esto… ¿Y la radio no arranca?”, preguntó entre risas mientras probaba los comandos del Renault 6.

Los propietarios aprovecharon la oportunidad para pedirle una “largada de las tuyas”, en referencia a las competencias de Fórmula 1. El momento también tuvo repercusión dentro del entorno del piloto. La escudería Alpine y su representante, María Catarineu, celebraron el encuentro que rápidamente se convirtió en uno de los videos más comentados de la jornada.

El sueño que habían contado en Paraná

Nueve días antes del encuentro, los tres amigos habían pasado por Paraná durante su viaje desde Esperanza hacia Brasil. En aquella oportunidad, dialogaron con Elonce y explicaron cómo había surgido la iniciativa.

Hernán Bonvín recordó que todo comenzó mientras compartían un asado y miraban una carrera de Fórmula 1 en su taller. “Yo algún día voy a hacer una aventura de esas, un viaje con amigos de tres o cuatro días, carpa, dormir al lado del auto”, había expresado.

La inspiración surgió después de observar un video de viajeros que habían llegado a Ushuaia en un Renault 4. Claudio Goddio propuso entonces viajar hasta Brasil para acompañar a Colapinto.

Una Renault 6 restaurada desde cero

Para concretar el proyecto, los amigos recorrieron distintas localidades durante aproximadamente 25 días y observaron más de 25 vehículos.

Finalmente, encontraron el Renault 6 a unas veinte cuadras del taller de Hernán. A partir de ese momento comenzó una restauración integral que demandó varios meses de trabajo.

“El auto se desarmó íntegro, completo, quedó el casco pelado, se hizo todo a nuevo: motor, caja, suspensión, freno, todo”, había explicado Bonvín. La preparación se extendió durante cuatro o cinco meses y reunió a numerosos amigos y conocidos. En algunas jornadas participaron hasta diez personas.

“Por momentos éramos ocho o diez personas trabajando”, recordó Hernán, quien destacó los mates, asados y encuentros compartidos durante la restauración. Antes de emprender el viaje, el vehículo había acumulado 1.182 kilómetros de pruebas para comprobar su funcionamiento.

De Esperanza a Interlagos, con un sueño cumplido

La aventura comenzó como una iniciativa entre amigos y terminó con una experiencia que superó sus expectativas. Después de recorrer cientos de kilómetros, pasar por Paraná y llegar a San Pablo, los tres santafesinos consiguieron que Colapinto conociera y manejara la Renoleta que habían preparado especialmente para él.

El encuentro quedó registrado en videos que se viralizaron y permitió que la historia de la Alpina 527 trascendiera las rutas argentinas para llegar al mundo de la Fórmula 1.

Fuente: Elonce

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