El festival de créditos VIP del Banco Nación del que se beneficiaron funcionarios del gobierno libertario disparó una idea en los gremios estatales: comprobar si los trabajadores del sector público con un sueldo promedio podían acceder ellos también al beneficio. El experimento consistió en que estatales de todo el país solicitaran créditos en la misma entidad con plazos de financiación y tasas similares a las que se les otorgaron, por caso, al secretario de Finanzas Federico Furiase –quien alegó que tramitó su préstamo de $367 millones “como cualquier hijo de vecino”– o al sobrino de “Lule” y de Martín Menem, Sharif, de 24 añitos y CUIT cuasi virgen. El resultado no sorprendió a nadie: se presentaron 714 solicitudes en todo el país y 613 fueron rechazadas de inmediato, casi el 90 por ciento del total. Entre las pocas que sí lograron pasar el filtro, el crédito más alto ofrecido fue de 55 millones de pesos (unos 39 mil dólares), menos de la mitad del que por ejemplo le fuera adjudicado al director nacional de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira (alias “Juan Doe” en Twitter), al que le prestaron $112.948.000 (US$ 76.417).
“Da mucha bronca. Rechazaron a la mayoría y a los que sí aceptaron, les ofrecieron un monto ínfimo. Ni hablar que no hubo tasas subsidiadas para nadie, como pasó con los funcionarios”, le dijo a Página/12, Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE. Los trámites para los créditos fueron solicitados tanto de manera virtual como presencial en más de 150 de las 709 sucursales del Banco Nación en los últimos 20 días, lo que fue motorizado por los delegados. “Comprobamos que los créditos que le dieron a los libertarios no están disponibles para nadie más. Es una estafa y la justicia tiene que investigar”, agregó Aguiar.
Casos testigo
Desde ATE difundieron algunos casos emblemáticos de los trámites para resaltar el contraste entre los créditos libertarios y la posibilidad de acceso de los estatales (sus nombres, por supuesto, se mantienen en el anonimato):
*Un estatal monotributista porteño, cuyo ingreso es de $1.240.650 mensuales, solicitó la suma de 40 mil dólares para la mitad de una propiedad, y presentó una codeudora también estatal: le rechazaron el pedido online en un minuto, “sin siquiera llegar a cargar la documentación necesaria para avanzar en el trámite”.
+Un trabajador de PAMI con un ingreso de bolsillo es de $2.076.667 y cliente del Nación a fue el que calificó al crédito más alto, de apenas $55.000.000, pero con una tasa de interés del 6% nominal anual, lejos del 4 por ciento preferencial que obtuvieron algunos funcionarios. Eso representó la mitad de un tres ambientes tipo en algunos barrios de clase media de CABA, de alrededor de $170 millones.
*En varios casos los rechazos vinieron por falta de estabilidad laboral, por ejemplo en el caso de un monotributista. “En algunos casos les negaron los préstamos directamente por la modalidad bajo la cual están contratados en el sector público por carecer de estabilidad. Eso contrasta, por ejemplo, con el caso de Leandro Massaccesi, quien era jefe de gabinete de Capital Humano y fue despedido”, precisó el gremio. El préstamo para Massaccesi fue uno de los más altos, de $420 millones de pesos.
Desde el gremio también buscaron contrastar el caso de la diputada rionegrina Lorena Villaverde, “quien recibió $279.000.000 estando embargada por la venta irregular de terrenos” con el “sistema de ‘scoring’ de los estatales para poder calificar a un crédito hipotecario, el cual registra toda la información financiera de una persona, controla exhaustivamente los cumplimiento de pagos, la antigüedad crediticia, el endeudamiento, la participación en productos financieros y el comportamiento reciente de los solicitantes”.
Escalas salariales
Mientras tanto, los estatales siguen sin tener paritarias abiertas este año y ya acumulan una pérdida frente a la inflación de más del 44 por ciento, lo que equivale a unos 12 millones de pesos en materia de ajuste salarial desde noviembre de 2023. “Es como haber trabajado gratis diez meses”, dijo Aguiar.
En ese marco, este martes habrá una movilizacion hacia el Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger.
El planteo será que nunca hubo tanta diferencia entre el sueldo de un funcionario y un estatal: un secretario en mayo de este año está ganando $7.346.525 contra trabajadores nivel C con un salario de $832.547.
“Frente a este escenario, reafirmamos que no nos vamos a correr. Los y las estatales estamos en nuestros puestos de trabajo, sosteniendo el funcionamiento del Estado y garantizando derechos todos los días. Exigimos la urgente recomposición salarial, la defensa de los puestos de trabajo y el fortalecimiento de un Estado presente, al servicio del pueblo”, exigieron en un comunicado.