Cotapa quedó definitivamente en manos de sus trabajadores luego de que la Justicia aprobara la propuesta presentada por la Cooperativa de Trabajo Cotapa para adquirir la planta industrial. La resolución pone fin a un proceso que se extendió durante más de tres años y asegura la continuidad de un proyecto productivo que nació tras la quiebra de la empresa y fue sostenido por sus propios empleados.
La decisión judicial llegó en un momento clave, ya que el pasado 30 de junio vencía el plazo otorgado para que la cooperativa continuara ocupando las instalaciones.
Con esta resolución, los trabajadores no solo garantizan la continuidad de la producción, sino que pasan a ser formalmente propietarios de la planta que recuperaron y mantuvieron en funcionamiento durante los últimos años.
Un proceso que comenzó tras la quiebra
La historia de la recuperación comenzó en 2022, cuando la empresa atravesó su quiebra y los trabajadores decidieron organizarse bajo la figura de una cooperativa para preservar sus fuentes laborales y volver a poner en marcha la producción.
Desde entonces, impulsaron un proceso de crecimiento sostenido que incluyó inversiones para modernizar la planta, incorporar maquinaria y equipamiento, ampliar la capacidad productiva y generar nuevos puestos de trabajo.
