La tradicional concesionaria La Concorde, representante oficial de Peugeot en Concordia, se aprestaría a cerrar sus puertas en las próximas horas. Aunque el establecimiento atendió al público hasta este viernes, fuentes vinculadas al Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) confirmaron que empleados de la firma comenzaron a recibir telegramas de despido.
Las versiones sobre el posible cierre circulaban desde hacía varios días, publicó El Entre Ríos. Sin embargo, la llegada de las notificaciones laborales profundizó la preocupación entre los trabajadores y reforzó la posibilidad de que la empresa terminara definitivamente sus actividades.
Desde el gremio señalaron que, hasta el momento, los responsables de la concesionaria no habían comunicado formalmente los motivos de la decisión. Tampoco se conoció públicamente cuántos trabajadores resultarían afectados por la medida.
Incertidumbre por las indemnizaciones
Además de la pérdida de los puestos laborales, existía inquietud por el monto que la empresa estaría en condiciones de reconocer en concepto de indemnización.
“De momento se estima que con suerte la mitad”, respondió uno de los empleados cuando fue consultado sobre las compensaciones correspondientes.
La situación generó incertidumbre entre las familias de quienes se desempeñaban en la firma, a la espera de precisiones sobre el alcance de los despidos y las condiciones en las que se produciría la desvinculación.
El eventual cierre se conoció en un escenario marcado por una fuerte retracción de las ventas y dificultades financieras en distintos sectores comerciales. Ante la caída de la actividad, numerosos negocios redujeron sus estructuras, recortaron personal o revisaron sus costos operativos.
Un contexto de menor actividad comercial
La falta de circulante también impactó en la cadena de pagos. Incluso firmas de primera línea acordaron con sus proveedores plazos más extensos para afrontar sus compromisos y obtener cierto alivio financiero frente a la reducción de los ingresos.
Los trabajadores aguardaban una comunicación oficial de la empresa que permitiera conocer los fundamentos de la medida, la cantidad definitiva de personas alcanzadas y la modalidad prevista para el pago de las indemnizaciones.
