Choferes de colectivos de ERSA y Mariano Moreno mantienen un acampe pacífico frente al predio de la empresa San José en reclamo de una solución a su situación laboral, en un conflicto que involucra a la empresa, el municipio de Paraná y el gobierno provincial. La medida se sostiene de manera pacífica mientras aguardan la audiencia prevista para este martes se informó a EntreRíosYA.
El conflicto se originó tras la incertidumbre laboral de más de 200 trabajadores que quedaron en una situación de indefinición desde el cambio en la prestación del servicio. Los choferes reclaman el cumplimiento de una medida cautelar que, según sostienen, debería garantizar su continuidad laboral.
En ese contexto, los trabajadores aseguran que la protesta no tiene como objetivo generar inconvenientes, sino visibilizar la situación. “La medida que nosotros tomamos es un acampe pacífico para demostrarle a la empresa San José que si ellos deciden que nosotros empecemos a trabajar, estamos dispuestos a levantar el acampe y empezar a trabajar”, señalaron voceros del grupo.
Expectativa por la audiencia clave
Los choferes de colectivos de ERSA y Mariano Moreno aguardan con expectativa la audiencia convocada para este martes a las 12:30 horas, en la que deberán participar representantes de la empresa San José, la Municipalidad de Paraná, el gobierno de Entre Ríos y la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
“Estamos a la espera de lo que va a pasar mañana. Esperar cansa, pero no nos desgasta porque cada vez nos estamos haciendo más fuerte”, expresó Gustavo Bernal, uno de los voceros de los trabajadores, en referencia a la situación que atraviesan desde hace meses.
El reclamo principal apunta a la falta de resolución sobre su continuidad laboral y el cumplimiento de derechos adquiridos. Según indican los choferes, la falta de acuerdo entre las partes ha dejado a cientos de familias en una situación económica crítica.
Una situación laboral que se extiende en el tiempo
Román, chofer con 29 años de experiencia, explicó que la incertidumbre comenzó el 7 de diciembre, cuando la empresa San José asumió la operación del servicio. Desde entonces, los trabajadores aseguran no haber recibido respuestas concretas sobre su incorporación formal pudo saber EntreRíosYA de lo informado por Elonce.
“Ya son cuatro meses y hay gente que alquila, que tiene que pagar impuestos y servicios. Las cosas suben y cada uno está haciendo cosas extras para llevar el pan a la familia”, señaló el trabajador, reflejando el impacto económico del conflicto.
Los manifestantes también destacaron el acompañamiento de sectores gremiales y de otras provincias. Según indicaron, recibieron mensajes de apoyo desde Santa Fe y Rosario, lo que fortaleció la continuidad del reclamo.
Reclamo, diálogo y expectativa de solución
En el marco del acampe, los choferes de colectivos de ERSA y Mariano Moreno insisten en que la medida es totalmente pacífica y que su objetivo es lograr una solución definitiva que permita la reincorporación laboral de todos los trabajadores afectados.
Desde la UTA, los representantes legales mantienen conversaciones con los trabajadores y confirmaron que se aguardará el resultado de la audiencia para definir los próximos pasos. “Vamos a esperar mañana a que sigamos esperando”, expresaron en referencia a la instancia de negociación.
El conflicto involucra a 237 familias, según estimaciones de los propios trabajadores, quienes advierten sobre la difícil situación económica que atraviesan. En ese sentido, remarcan que la resolución del conflicto depende del acuerdo entre las partes convocadas.