Un grave accidente ocurrido el pasado 8 de enero en la ruta nacional 12, en la provincia de Corrientes, dejó al camionero Santiago Neifert al borde de la muerte y sumió a su familia en una lucha diaria por su salud, marcada por la falta de cobertura médica, la burocracia y una compleja situación económica.
Desde entonces, Ana Florencia Martín, su pareja, se convirtió en el principal sostén emocional y logístico de Santiago, acompañándolo en un extenso recorrido por distintos hospitales. Primero fue atendido en Corrientes, luego trasladado a Gualeguaychú —su ciudad natal— y actualmente permanece internado en el hospital de Arrecifes, provincia de Buenos Aires.
En cada traslado, la familia debió enfrentar no solo el dolor físico de Santiago, sino también la angustia de no contar con respaldo laboral. El camionero, de 35 años y con 15 años de experiencia en rutas argentinas, no estaba registrado por la empresa para la que trabajaba y no tenía ART ni cobertura médica.
Lesiones graves y un sistema que no responde
El accidente se produjo en el kilómetro 925 de la ruta 12, entre Saladas y San Roque, cuando otro camión rozó el vehículo de Santiago, provocando que perdiera el control y se estrellara contra una barranca. Las consecuencias fueron devastadoras: fractura de cadera, fractura expuesta de fémur, tibia y peroné en la pierna izquierda, fracturas en la pierna derecha y en una mano.
A este cuadro se sumó una complicación severa: durante su internación inicial en Corrientes, perdió una parte importante del hueso del fémur izquierdo, lo que complejiza aún más la cirugía necesaria para su recuperación.
Según relataron los médicos que lo atendieron en distintos centros de salud, se trata de un caso poco frecuente, que requiere materiales específicos y profesionales especializados. Ante esta situación, la familia decidió trasladarlo a Arrecifes, donde existe mayor cercanía con centros de alta complejidad de Buenos Aires.
Una campaña solidaria para poder operar
En Arrecifes, finalmente surgió una posibilidad concreta: operar a Santiago. Sin embargo, los costos deben ser afrontados por la familia. El presupuesto para los materiales quirúrgicos ronda los 4.600.000 pesos, de los cuales aún resta reunir casi tres millones.
Frente a esta realidad, Ana Florencia inició una campaña solidaria a través de redes sociales, que rápidamente encontró respuesta. Medios de comunicación, radios y vecinos comenzaron a difundir la historia y a colaborar, publicó R2820.
Para canalizar la ayuda, la familia lanzó un bono contribución de 5.000 pesos con premios y habilitó un alias bancario para donaciones directas. Toda la información y la evolución médica de Santiago se comparte de forma transparente en Instagram (@anaittmartin).