Un brutal caso de violencia escolar en Concordia, quedó en el centro de la escena, luego de que una adolescente de 14 años fuera atacada por una compañera a la salida de la escuela, sufriendo lesiones que incluyeron la fisura de una costilla y golpes en uno de sus brazos. El hecho ocurrió este martes frente a la Escuela de Comercio N° 1 y generó preocupación en toda la comunidad educativa.
De acuerdo a lo informado por allegados a la familia, la agresión se produjo al finalizar la jornada escolar, en inmediaciones del edificio céntrico. La víctima fue abordada por otra menor, quien la atacó físicamente en presencia de otros estudiantes, en un episodio que también incluyó amenazas verbales.
Según indicaron fuentes cercanas, el ataque no habría sido un hecho aislado, sino que se enmarcaría en una situación previa de hostigamiento que la adolescente venía padeciendo desde hacía tiempo dentro del ámbito escolar.
Denuncian falta de intervención de la escuela
El episodio reavivó cuestionamientos sobre el rol de la institución educativa frente a situaciones de conflicto entre alumnos. Familiares de la víctima señalaron que, tras lo ocurrido, desde la Dirección del establecimiento les habrían sugerido realizar la denuncia por su cuenta, argumentando que el hecho ocurrió fuera del edificio, publicó 7Páginas.
Esta postura fue interpretada por los padres como una falta de responsabilidad institucional. “Se trata de un caso de bullying que empezó dentro de la escuela, no pueden desentenderse”, expresaron, al tiempo que insistieron en la necesidad de una intervención más activa por parte de las autoridades.
En ese sentido, remarcaron que la agresión en la vía pública sería una consecuencia directa de conflictos no resueltos en el ámbito escolar, lo que, a su entender, exige un abordaje integral.
Impacto emocional y temor a regresar
Más allá de las lesiones físicas, el hecho dejó secuelas emocionales en la adolescente. Personas cercanas confirmaron que la joven manifestó temor a regresar a clases tras el ataque y las amenazas recibidas.
“No quiero ir más a la escuela”, expresó la menor, según relataron sus allegados, reflejando el estado de angustia que atraviesa luego de lo ocurrido.
Este sentimiento fue compartido por otros padres de alumnos de la institución, quienes manifestaron su inquietud ante situaciones similares y advirtieron sobre un incremento de casos de acoso escolar en el establecimiento.
Reclamo por medidas y protocolos
El caso generó preocupación en la comunidad educativa y volvió a instalar el debate sobre la responsabilidad de las instituciones frente al bullying. Padres de estudiantes reclamaron la implementación de protocolos claros de prevención y contención.
“No es el primer caso que ocurre y nos preocupa la falta de respuestas”, señalaron, al exigir la intervención de las autoridades educativas para garantizar la seguridad de los alumnos, publicó 7Páginas.
En las próximas horas se espera que la familia avance con la denuncia formal ante la Justicia, mientras la comunidad educativa aguarda definiciones oficiales que permitan evitar nuevos episodios de violencia y brinden mayor protección a los estudiantes.