Rusia redobló ataques contra la capital de Ucrania, que pide más ayuda

Mar 16, 2022

Disparos de artillería alcanzaron este miércoles un edificio de departamentos de 12 pisos en el centro de Kiev y provocaron su incendio, en medio de renovados ataques de fuerzas rusas en la capital de Ucrania, país que instó a sus aliados a reforzar la ayuda contra la invasión.

Una densa nube de humo negro se elevaba al cielo desde el edificio y era visible desde el oeste de Kiev luego del ataque en horas de la madrugada, según un comunicado e imágenes publicadas por el servicio de emergencias de Kiev.

El ataque destruyó el último piso del edificio y desató un incendio, dijo esa fuente. El edificio contiguo al alcanzado también resultó dañado.

El servicio de emergencia dijo que el ataque dejó dos víctimas, pero no dio más detalles, informó la agencia de noticias Europa Press.

Fuerzas rusas han intensificado sus ataques contra localidades de la periferia de la norteña Kiev, sobre todo Bucha, al noroeste de la capital, y contra la autopista que va hacia Zhitomir, hacia el Oeste, dijo el gobernador de la región capitalina, Oleksiy Kuleba.

 

Kuleba dijo que las tropas rusas estaban intentando cortar los accesos a Kiev y destruir sus capacidades logísticas como parte de preparativos para lanzar un gran asalto sobre la ciudad, que el martes fue puesta bajo toque de queda por 36 horas.

Doce localidades de la periferia de Kiev estaban sin agua y seis sin calefacción, dijo en un comunicado.

Rusia ocupó la ciudad de Ivankiv, 80 kilómetros al norte de Kiev, y controla la región circundante sobre la frontera con Bielorrusia, dijo Kuleba.

En toda la región de Kiev, «jardines de infantes, museos, iglesias, bloques de departamentos e infraestructura están sufriendo ataques sin fin», señaló.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, volvió a pedir una zona aérea de exclusión sobre Ucrania para protegerla de los ataques rusos.

«Necesito su decisión, su ayuda», expresó Zelenski en un discurso virtual ante el Congreso de Estados Unidos.

Mientras mostraba un vídeo de la destrucción provocada por tres semanas de ataques rusos en Ucrania, Zelenski comparó la ofensiva rusa con los atentados del 11 de septiembre de 2001 (11-S) en Estados Unidos y el ataque de la aviación japonesa contra la base de Pearl Harbor en 1941.

Dirigiéndose en inglés a su homólogo estadounidense, Joe Biden, le dijo que liderar el mundo libre también significa ser el «líder de la paz».

El mandatario confirmó este miércoles una ayuda militar adicional de 800 millones de dólares a Ucrania, lo que significa un paquete «sin precedentes» de 1.000 millones en una semana para ayudar al ejército ucraniano frente a la invasión rusa.

«A petición» del presidente Zelenski «ayudamos a Ucrania a adquirir sistemas de defensa antiaérea adicionales y de más largo alcance», dijo, especificando que la ayuda incluirá drones.

La OTAN celebrará una cumbre de emergencia el 24 de marzo en Bruselas con la participación de Biden, pero hasta ahora se ha resistido a las peticiones de Zelenski de que se implique directamente por temor a iniciar la Tercera Guerra Mundial.

Casi de manera simultánea a las palabras de Zelenksi, el presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró en una reunión del Gobierno televisada que la operación se desarrolla «con éxito» y comparó la acción de los países occidentales a las persecuciones contra los judío.

 

«Occidente dejó caer la máscara de la decencia y comenzó a actuar de manera odiosa. Se imponen paralelismos con los pogromos antisemitas», dijo el líder ruso y reiteró que no tiene intención de «ocupar» Ucrania.

Antes de dirigirse ante el Congreso estadounidense, Zelenski urgió a sus compatriotas a no desfallecer en su lucha contra las tropas rusas, pero dio a entender que el conflicto terminaría con un acuerdo negociado.

«Todas las guerras terminan con un acuerdo», indicó, refiriéndose a las «difíciles» pero «importantes» negociaciones que continúan entre Kiev y Moscú.

La ofensiva rusa en Ucrania entra en su tercera semana y el cerco sobre Kiev se estrecha.

En el norte de Ucrania, 10 personas que hacían fila para comprar pan murieron en un ataque ruso, según la fiscalía, aunque el Kremlin negó haber estado atrás de esa ofensiva.

Los habitantes de la capital deben respetar un toque de queda hasta mañana por la mañana y la prensa tampoco tiene autorización para circular: en Kiev se vive un «momento peligroso», expresaron las autoridades municipales.

En los últimos días se han intensificado los ataques rusos contra blancos civiles en Kiev así como el asedio a la ciudad portuaria de Mariupol, que vive una dramática falta de alimentos, agua y medicamentos.

Unos 20.000 habitantes de la ciudad pudieron ser evacuados en los últimos días. Exhaustos y temblorosos, narraron viajes terroríficos, en medio de cadáveres descompuestos tendidos en las calles.

Este miércoles, también fue atacada la ciudad ucraniana de Zaporiyia, refugio para personas que huyen de Mariupol y por ahora bastante protegida de los combates.

El conflicto en Ucrania ya forzó a más de tres millones de personas a abandonar el país, la mitad de ellos niños.

La Corte Penal Internacional (CPI), el tribunal con más rango de la ONU, ordenó a Rusia que ponga fin a su ofensiva militar en Ucrania.

Además, en el primer contacto de alto nivel entre Washington y Moscú desde la invasión, el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, habló con el general Nikolay Patrushev, a quien dijo que Rusia «debería dejar de atacar las ciudades y pueblos de Ucrania».

Por ahora, los países occidentales han optado por aislar a Rusia diplomática y económicamente. Es decir, aplicaron duras sanciones que podrían llevar a Moscú a un posible default de su deuda.

Putin prometió este miércoles ayudas financieras a los particulares y a las empresas para hacer frente a la avalancha de sanciones y aseguró que la «guerra relámpago» económica contra su país fracasó.