La NASA lanzó una convocatoria internacional para intentar resolver uno de los mayores desafíos de las futuras misiones espaciales: cómo producir alimentos fuera de la Tierra de manera autónoma y sostenible. La iniciativa forma parte del programa “Deep Space Food Challenge: Mars to Table” y contempla premios por un total de 750 mil dólares.
El certamen busca reunir investigadores, ingenieros, científicos y emprendedores capaces de diseñar sistemas integrales de alimentación para astronautas en Marte y la Luna. La inscripción permanecerá abierta hasta el 31 de julio de 2026 y los proyectos ganadores serán anunciados en septiembre.
Según explicó la agencia espacial estadounidense, el objetivo es dejar de depender completamente de los envíos de suministros desde la Tierra, una situación considerada inviable para misiones que podrían durar años y recorrer más de 200 millones de kilómetros.
El desafío de producir comida fuera de la Tierra
La propuesta impulsada por la NASA no se limita únicamente al cultivo de vegetales. Los equipos deberán diseñar sistemas completos que contemplen producción, almacenamiento, preparación, seguridad alimentaria y tratamiento de residuos.
Además, las soluciones deberán cubrir el 100% de las necesidades nutricionales de una tripulación en hábitats lunares o marcianos utilizando como máximo un 50% de insumos provenientes de la Tierra.
La agencia explicó que uno de los puntos centrales será desarrollar sistemas de “ciclo cerrado”, donde los residuos orgánicos puedan reutilizarse como nutrientes para nuevos cultivos. Todo esto deberá funcionar en condiciones extremas, con altos niveles de radiación, temperaturas adversas y atmósferas hostiles, según informó La Nación.
Premios, requisitos y tecnología
La competencia es administrada junto a la Fundación Methuselah y contempla premios económicos para equipos estadounidenses. El primer puesto recibirá 300 mil dólares, mientras que el segundo y tercer lugar obtendrán 200 mil y 100 mil dólares respectivamente.
Los participantes internacionales también podrán competir y obtener reconocimiento oficial de la NASA, aunque no accederán a los premios monetarios. Para participar deberán presentar un menú de 14 días, un diseño arquitectónico del sistema alimentario y un modelo funcional en Python compatible con el entorno BioSim.
La evaluación también tendrá en cuenta aspectos vinculados a la variedad y calidad de los alimentos, ya que la agencia considera que la nutrición y la experiencia alimentaria serán claves para mantener el rendimiento físico y emocional de los astronautas durante misiones prolongadas.