La crisis migratoria en Ceuta continúa profundizándose y ya dejó un saldo de 57 cuerpos hallados en las costas del enclave español, según informaron fuentes policiales. Mientras continúan los operativos de búsqueda y asistencia, el Ministerio del Interior de España confirmó que más de 48.000 inmigrantes fueron retornados a Marruecos de un total estimado de 53.000 ingresos irregulares registrados durante los últimos días.
Ante la gravedad de la situación, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó lo ocurrido como un “ataque” y una “violación de la integridad territorial de España”.
“Estamos utilizando todos los recursos del Estado para garantizar la seguridad y preservar la convivencia”, aseguró el mandatario durante una visita a Ceuta.
España intensifica los controles en la frontera
Las autoridades españolas mantienen desplegados operativos de seguridad y asistencia humanitaria mientras avanzan las tareas de identificación de las víctimas y los procedimientos de devolución de migrantes hacia territorio marroquí.
La ciudad autónoma atraviesa una de las mayores crisis migratorias de los últimos años, con miles de personas que intentaron ingresar de forma irregular desde
Marruecos, generando una fuerte presión sobre los servicios de emergencia y las fuerzas de seguridad.
Francia respaldó a España
En medio de la crisis, el presidente francés, Emmanuel Macron, se comunicó con Pedro Sánchez para expresarle su respaldo y ofrecer cooperación en el control de las fronteras.
El mandatario francés destacó la coordinación entre España y Marruecos, que permitió acelerar los retornos de migrantes, y planteó la posibilidad de reforzar la participación de la agencia europea Frontex, especializada en la vigilancia de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
Además, Macron señaló que Francia podría reforzar los controles en la frontera con España si las circunstancias lo requieren.
Italia evalúa suspender el espacio Schengen con España
La crisis también generó repercusiones en Italia. La primera ministra Giorgia Meloni anunció que analiza suspender de manera excepcional la aplicación del espacio Schengen con España, lo que implicaría restablecer controles fronterizos entre ambos países.
La dirigente italiana sostuvo que la inmigración irregular representa una amenaza para la seguridad de las fronteras europeas y afirmó que su gobierno estudia medidas extraordinarias para contener la situación.
“La inmigración clandestina fuera de control representa una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras europeas. Italia no se quedará de brazos cruzados”, expresó Meloni.
La mandataria reiteró además que su administración mantendrá una política firme contra la inmigración irregular, con foco en el fortalecimiento de las fronteras, la lucha contra las redes de tráfico de personas y el incremento de las repatriaciones.
