“No coincidimos en el Gobierno con esto de que la gente no llega a fin de mes, que es una frase que muchos mencionan. No dudo de que hay personas que atraviesan esa situación, pero decirlo de manera general da la sensación de que todos viven la misma realidad”, afirmó el vocero presidencial Adrián Ravier. La declaración fue una respuesta directa a Lionel Messi, quien horas antes había dedicado el triunfo de la Selección Argentina sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026 a quienes “no llegaban a fin de mes”. La administración de Javier Milei salió al cruce del capitán argentino y sumó un nuevo cortocircuito con la Scaloneta.
Tras la victoria agónica ante los ingleses, los jugadores exhibieron una bandera de Malvinas y Messi aseguró que el pase a la final era un regalo para quienes estaban “pasándola mal”. El presidente Javier Milei ya había calificado de “imprudente” el gesto con el pabellón celeste y blanco. Ravier, quien reemplazó a Manuel Adorni en la vocería, profundizó el malestar oficial con una crítica directa al diez.
El vocero reconoció el impacto de las tarifas en los hogares y ensayó una justificación. “Es cierto que hay familias que ahora pagan más por la luz, el gas o el transporte y eso hace que les quede menos dinero disponible. Pero también era necesario corregir esos precios para generar inversiones y recuperar la calidad de los servicios”, explicó.
A su vez, remarcó que la asistencia estatal para los hogares más vulnerables sigue en pie y garantizó que los programas de ayuda que coordina la cartera de Capital Humano se mantendrán activos durante todo el proceso de transición económica. El funcionario buscó matizar el choque discursivo sin abandonar la línea que bajó Javier Milei desde su cuenta personal: el mandatario cuestionó el gesto de la bandera y ahora su vocero salió a discutirle al capitán la lectura de la calle.
Messi, fiel a su estilo frontal, también habló de la presión que sentía el plantel por la rivalidad histórica. “Si hubiésemos perdido contra Inglaterra, hubiera salido gente a decir alguna boludez”, lanzó sin filtro. El rosarino valoró que los mundiales tienen la capacidad de hacer olvidar momentáneamente todo lo malo que toca pasar.
El cruce expuso otra vez la tensa relación entre la Casa Rosada y los referentes de la Selección. Cada gesto de los futbolistas en Qatar 2022 y ahora en el Mundial 2026 es leído en clave política por un gobierno que ajusta cuentas con el simbolismo del equipo más popular del país.
La Scaloneta aguarda ahora la final frente a España, mientras la discusión por la situación económica sobrevuela la concentración argentina. Messi, sin responder de manera directa al Gobierno, ya había dejado en claro que los festejos son para la gente que la pasa mal, sin importar quién se sienta aludido.
Fuente: El Intransigente
