Los incendios en Europa volvieron a propagarse en medio de una intensa ola de calor que llevará los termómetros por encima de los 35 grados en numerosos países. Se estima que alrededor de 150 millones de personas quedarán expuestas a esas condiciones durante los próximos días.
Según informó Clarín, Francia, Reino Unido, Alemania y Croacia concentran algunos de los escenarios más graves. Los operativos incluyen evacuaciones, despliegues de centenares de bomberos y utilización de aeronaves para contener el avance de las llamas.
En Francia, un nuevo foco iniciado en la región de las Landas consumió 1.100 hectáreas en pocas horas. Cerca de 500 agentes trabajan en el lugar y fue incorporado un helicóptero cisterna cedido por Australia, con una capacidad de carga superior a la de los aviones Canadair.
Francia permanece bajo alerta
Al menos 75 departamentos franceses se encuentran en alerta naranja. La actual ola de calor comenzó el 28 de julio y ya superó la duración del episodio registrado en 2003. Algunas regiones llegaron a marcar 44 grados, mientras París atravesó temperaturas cercanas a los 28 grados durante la medianoche.
La sequía también redujo el caudal del río Rin y complicó la llegada de embarcaciones al puerto de Estrasburgo. Esta situación generó faltantes de combustible en estaciones de servicio del este francés, principalmente en Alsacia y los Vosgos.
En Reino Unido, las llamas alcanzaron viviendas en Stourbridge, cerca de Birmingham. Al menos 53 personas fueron hospitalizadas y tres bomberos sufrieron heridas durante los trabajos de emergencia. Las autoridades atribuyeron la rápida propagación al calor y a la falta de lluvias.
Mientras los pronósticos anticipan que el calor avanzará hacia el este, las autoridades mantienen activos los dispositivos de emergencia. La sequedad del terreno, las temperaturas elevadas y el viento favorecen la expansión de los incendios en Europa y dificultan las tareas de control.
