GANÓ LULA y será presidente por cuarta vez

Lula da Silva ganó el balotaje en Brasil este domingo 25 de octubre y consiguió su reelección presidencial después de revertir el resultado adverso de la primera vuelta. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo el 51,74% de los votos válidos, frente al 48,26% de Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), y alcanzó un histórico cuarto mandato no consecutivo.

La victoria fue confirmada cuando el escrutinio alcanzó el 97,69% de las secciones electorales. De esta manera, Lula, de 80 años, logró un resultado inédito desde el regreso de las elecciones presidenciales directas en 1989: convertirse en presidente después de haber terminado segundo en la primera vuelta.

En los comicios del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los sufragios, mientras que Lula alcanzó el 45,16%. La diferencia sorprendió al oficialismo, que reorganizó su campaña para captar nuevos apoyos durante las tres semanas previas al balotaje.

Una remontada histórica en las elecciones de Brasil

El mandatario participó en su séptima elección presidencial y consiguió un resultado que modificó un antecedente histórico de la política brasileña. Desde 1989, todos los candidatos que habían encabezado la primera vuelta terminaron ganando la presidencia.

Después de conocer los resultados iniciales, Lula reconoció que la diferencia lo había sorprendido, aunque manifestó su confianza en revertirla. Durante la segunda etapa de la campaña, el PT intensificó la movilización de sus simpatizantes y concentró sus propuestas en las políticas sociales, la inversión pública y la protección ambiental.

El presidente también presentó la elección como una defensa de la democracia frente al posible regreso de la familia Bolsonaro al poder. Durante la jornada electoral, cuestionó a su adversario y sostuvo que los brasileños debían elegir un país donde los símbolos nacionales fueran respetados.

Las medidas económicas que marcaron la campaña

En las semanas anteriores al balotaje, el Gobierno brasileño impulsó distintas medidas económicas y sociales. Una de las principales fue el incremento del 15% en el programa Bolsa Família, que alcanza a cerca de 50 millones de personas.

La administración también promovió créditos públicos a tasas reducidas, incentivos fiscales para pequeñas empresas y un programa de refinanciación de deudas destinado a sectores de menores ingresos.

Además, dispuso una suspensión temporal de impuestos federales sobre la importación y comercialización de gasolina, junto con subsidios al diésel para importadores, con el objetivo declarado de contener los precios de los combustibles.

Otra de las decisiones relevantes fue la aprobación legislativa de una reducción de la jornada laboral, de 44 a 40 horas semanales y de seis a cinco días de trabajo, sin disminución salarial.

El escenario político después del triunfo de Lula

Durante la campaña, Flávio Bolsonaro había propuesto endurecer las políticas de seguridad y combatir la corrupción. También cuestionó aspectos de la gestión económica del oficialismo, en un contexto de preocupación por el costo de vida.

Por su parte, Lula defendió la continuidad de las políticas de protección social y ambiental. “El cambio no es privar a la gente de sus derechos”, expresó durante la campaña, en respuesta a las propuestas de su adversario.

Con la reelección, el mandatario se prepara para iniciar su cuarto período al frente del Gobierno brasileño, después de sus presidencias entre 2003 y 2010 y del mandato iniciado en 2023. El resultado consolida una nueva etapa política en Brasil, marcada por una elección competitiva y la remontada electoral del oficialismo.

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