Cada mañana, una familia isleña viaja una hora en lancha para que los niños puedan llegar a la escuela N° 103 Ceibos Floridos de Las Cuevas, en el departamento Diamante.
Soledad Ríos vive junto a su familia en una isla de la zona de Las Masitas, donde residen siete familias. En el lugar no hay red eléctrica ni agua corriente. La energía se obtiene mediante paneles solares y el agua utilizada para las tareas cotidianas proviene del río. Además no cuentan con ningún sistema para calefaccionar el hogar y solo utilizan “cobijas, nada más”.
La historia se conoció a partir de la docente Cintia Martínez, quien destacó el esfuerzo diario que realiza la familia para garantizar la asistencia escolar de las niñas.
Wendy, de 11 años, y Eugenia, de 6, concurren a la Escuela N° 103 Ceibos Floridos. Junto a ellas también viaja un sobrino de la familia, que realiza el mismo trayecto para asistir al establecimiento educativo.
Según contó Soledad durante una entrevista con el programa Hasta que Esto Suceda, el medio de transporte utilizado depende de las condiciones climáticas y del estado de los caminos.
“Llevamos las nenas en lancha. Por ahí las llevamos en moto, pero ahora en invierno vamos más en lancha”, explicó.
Durante los meses más fríos, la embarcación resulta la alternativa más adecuada para el traslado.
“En invierno decidimos llevarlas así por el frío. En la lancha van abajo, van tapadas”, señaló.
La jornada comienza de madrugada
La rutina diaria empieza varias horas antes del ingreso a clases. Soledad indicó que se levanta a las cinco de la mañana y que alrededor de las seis despierta a las niñas para iniciar los preparativos del viaje que comienza cerca de las 7.
Las lluvias y el estado de los caminos suelen generar dificultades adicionales para el traslado. En esos casos, llegar hasta la escuela puede resultar más complejo, aunque la comunidad educativa conoce las particularidades de quienes viven en la zona de islas.
Soledad también contó que los hombres de la familia se dedican a la pesca y que la vida en la isla forma parte de una realidad que conoce desde su infancia pudo saber EntreRíosYA de lo informado por Elonce.
Mientras tanto, cada mañana repite el mismo recorrido para que sus hijas y su sobrino puedan continuar con su educación en la escuela de Las Cuevas. El viaje comienza antes del amanecer y forma parte de una rutina que la familia sostiene durante todo el ciclo lectivo para garantizar el acceso a la educación.
