El bombero entrerriano que corrió 10 km con su equipo contó cuánto pesa y por qué decidió hacerlo

El bombero que corrió 10 kilómetros con su equipo en Aldea San Antonio, Luis Flores, contó qué buscó transmitir con el desafío y reveló que los elementos utilizados durante una intervención pueden alcanzar los 35 kilos. El cabo primero de Bomberos Voluntarios de Gualeguaychú puso el foco en una cuestión que considera indispensable para responder ante una emergencia: la preparación física.

La participación de Flores en la prueba había llamado la atención porque completó los 10 kilómetros con casco, chaqueta, pantalón y equipo de respiración, en una hora y 13 minutos. El desafío había sido realizado como una acción de concientización sobre las exigencias que afrontan los voluntarios.

“Según la calidad de los equipos y un montón de otros factores, hablamos de entre 25, 30 y hasta 35 kilos”, detalló. Se trata de elementos diseñados para trabajar en ambientes complejos, especialmente ante incendios con humo y escasez de aire. Sobre el equipo de respiración autónoma, resumió su importancia con una definición: “Es nuestro tercer pulmón”.

Prepararse para trabajar durante horas

Para Flores, la condición física no representa solamente una cuestión deportiva. “La capacitación y la preparación física van tomadas de la mano”, afirmó. En ese sentido, señaló que entrenar permite a los bomberos afrontar con mejores condiciones el desgaste que generan las intervenciones prolongadas.

Su experiencia como brigadista forestal le permitió comprobar esa exigencia en distintos puntos del país. En esos operativos, explicó, los equipos deben caminar largas distancias cargando herramientas antes de alcanzar el sector donde comenzarán a combatir el fuego.

“Hemos trabajado hasta 10 horas en distintos puntos del país. Estamos muchas horas expuestos, caminamos mucho y eso suma”, relató. “Si no estás preparado, se te hace muy difícil, cuesta mucho la labor que hacemos”, agregó.

El entrenamiento después de casi 20 años de servicio

Flores tiene 50 años y está próximo a cumplir dos décadas de servicio en Bomberos Voluntarios de Gualeguaychú. Pese al paso del tiempo, aseguró que continúa buscando espacios para entrenarse y perfeccionar sus conocimientos.

“Mientras pueda y mi trabajo y mi tiempo me den la posibilidad, voy a seguir entrenando y seguir capacitándome”, expresó. Para el cabo primero, ambas dimensiones resultan necesarias para mejorar la respuesta que los cuarteles pueden brindar a la comunidad.

Por eso, su mensaje estuvo especialmente dirigido a quienes comienzan su recorrido dentro de los cuerpos de bomberos voluntarios: “A quienes vienen: sigan capacitándose, sigan entrenando”.

El respaldo que encontró durante la carrera

Durante la competencia también hubo un aspecto que Flores valoró especialmente: la reacción de los demás participantes. Según contó, no atravesó momentos críticos y recibió permanentemente palabras de aliento mientras avanzaba con el equipamiento.

“El apoyo y el acompañamiento de los otros corredores fue importante. Ese golpe anímico es importante para todos, incluyéndome”, recordó sobre la experiencia.

Más allá del resultado deportivo, Flores insistió en que su objetivo es seguir preparado para cumplir su función. “Tenemos que seguir en el mismo camino para presentar una mejor respuesta en nuestras ciudades y pueblos y que la ciudadanía esté protegida”, concluyó.

Fuente: Elonce

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