Cupones de tarjeta de crédito: cómo será el nuevo sistema para financiar compras

Los cupones de tarjeta de crédito se convertirán en un nuevo instrumento de financiamiento para comercios y pequeñas y medianas empresas, según el sistema que prepara el Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa permitirá negociar los compromisos de pago originados por ventas con tarjetas para obtener el dinero antes de las fechas previstas para su acreditación.

El mecanismo se encuentra en la etapa final de definición y apunta a brindar una alternativa de financiamiento respaldada por operaciones comerciales que ya fueron realizadas. De esta manera, un negocio que venda un producto en varias cuotas podrá negociar cada uno de esos pagos futuros y acceder anticipadamente a los fondos.

La propuesta también podría generar cambios para los consumidores. Desde el organismo monetario consideran que, al facilitar el acceso de los comerciantes al dinero de las ventas financiadas, podría incentivarse nuevamente la oferta de planes de varias cuotas, especialmente en actividades donde el consumo registró dificultades.

Cómo funcionarán los cupones de tarjeta de crédito

El funcionamiento previsto tendrá similitudes con el descuento de un cheque de pago diferido. Cuando una persona realice una compra con tarjeta de crédito, asumirá un compromiso de pago que, a su vez, representará un derecho de cobro para el comercio. Ese derecho podrá ser negociado antes de que llegue la fecha original de acreditación.

Por ejemplo, una compra realizada en seis cuotas generará seis cupones con diferentes vencimientos. Cada uno corresponderá a un mes y el comerciante podrá negociarlos de manera independiente, de acuerdo con sus necesidades financieras.

Así, en lugar de esperar los plazos establecidos para recibir los fondos, el negocio tendrá la posibilidad de obtener efectivo para afrontar compromisos, adquirir mercadería, pagar proveedores o cubrir otros gastos. A cambio del adelanto, deberá aceptar un descuento determinado por las condiciones de la negociación.

Un mercado de miles de millones de dólares mensuales

La magnitud del mercado explica la expectativa generada alrededor del proyecto. Los pagos realizados con tarjetas de crédito representan el equivalente a unos 8.000 millones de dólares mensuales, de acuerdo con datos del Banco Central.

El objetivo será aprovechar una parte de ese volumen de operaciones como respaldo para ampliar las alternativas de financiamiento disponibles. Una de las características centrales será que los cupones estarán vinculados a ventas concretas que ya fueron efectuadas por consumidores.

Esta particularidad podría contribuir a reducir el riesgo asociado al financiamiento y, como consecuencia, mejorar las tasas que enfrentan los comerciantes frente a otras opciones crediticias. Para las pymes, la posibilidad de transformar ventas futuras en liquidez inmediata podría convertirse en una nueva herramienta para administrar su capital de trabajo.

El impacto que podría tener sobre las compras en cuotas

La iniciativa no solamente estará orientada a los establecimientos comerciales. El Banco Central también evalúa que el mecanismo podría generar beneficios indirectos para quienes utilizan tarjetas de crédito para financiar sus consumos.

Al tener la posibilidad de adelantar el cobro de las cuotas, los negocios contarían con mayores incentivos para ofrecer ventas financiadas. De esta manera, podrían reaparecer o ampliarse las alternativas para adquirir determinados productos mediante pagos mensuales.

La disponibilidad de cuotas resulta particularmente relevante para los sectores que dependen de bienes de mayor valor, donde el pago completo en una única operación puede representar una barrera para el consumidor. Sin embargo, las condiciones definitivas dependerán de la reglamentación que establezca el BCRA y del costo que tenga para los comerciantes negociar esos cupones.

El BCRA todavía define los detalles del mecanismo

El nuevo instrumento se basará en “cupones digitales” de tarjetas de crédito. No obstante, todavía no existe una fecha confirmada para su lanzamiento debido a que el Banco Central trabaja en la definición de los aspectos operativos y regulatorios necesarios para ponerlo en funcionamiento.

Entre las cuestiones que deberán conocerse se encuentran las condiciones específicas bajo las cuales podrán negociarse los derechos de cobro, los participantes habilitados para intervenir y el funcionamiento del mercado en el que se realizarán las operaciones. El esquema tomará como referencia modelos que ya se utilizan en otros países.

El término “cupón” también remite al antiguo funcionamiento de las tarjetas de crédito. Hasta la década de 1990, los comercios utilizaban dispositivos manuales que imprimían mediante presión los datos de la tarjeta sobre formularios con papel carbónico. Uno quedaba en manos del cliente, otro era conservado por el establecimiento y un tercero debía presentarse ante la entidad bancaria para cobrar la operación.

De los antiguos cupones de papel al sistema digital

La incorporación de los terminales de punto de venta, conocidos como posnet, modificó ese procedimiento desde mediados de la década de 1990. La digitalización permitió reemplazar los formularios manuales y agilizó progresivamente la autorización y procesamiento de las operaciones.

El nuevo proyecto recuperará conceptualmente aquel derecho de cobro representado por el cupón, pero dentro de un sistema completamente digital. La diferencia será que el comercio podrá utilizarlo como un activo negociable para anticipar fondos.

La implementación llegará en momentos en que las tarjetas de crédito mantienen una participación significativa dentro de los medios de pago utilizados en Argentina, aunque los últimos registros oficiales mostraron una caída interanual tanto en la cantidad de operaciones como en los montos reales movilizados.

Qué muestran los últimos datos sobre las tarjetas

Según los datos del Banco Central correspondientes a junio de 2026, durante ese mes se realizaron 183,8 millones de pagos con tarjetas de crédito por un total de $11,4 billones. En términos interanuales, la cantidad de operaciones disminuyó 4,5%, mientras que los montos reales registraron una caída del 12,9%, publicó Iprofesional.

El comercio electrónico concentró el 41,9% de las operaciones según cantidad. En segundo lugar se ubicaron los pagos mediante POS y QR, que representaron el 35,8%, mientras que el débito automático alcanzó el 13,4%. A su vez, el QR interoperable representó el 4,7% de las operaciones efectuadas con tarjetas de crédito.

Otro dato relevante estuvo relacionado con la modalidad elegida para pagar: las operaciones en un solo pago representaron el 87,4% de la cantidad total y el 62,7% de los montos. En este contexto, el sistema de cupones de tarjeta de crédito que prepara el Banco Central buscará generar una nueva fuente de liquidez para los comercios y, al mismo tiempo, crear condiciones que puedan favorecer nuevamente el financiamiento de las ventas.

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