El fenómeno climático El Niño en verano podría modificar las condiciones meteorológicas de los principales destinos turísticos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay durante la temporada 2026-2027. Los especialistas anticiparon un incremento de las precipitaciones en varias regiones, con tormentas más frecuentes, mayor nubosidad y temperaturas que podrían resultar menos extremas que en veranos anteriores.
El fenómeno, asociado al calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico, mantendría su influencia hasta el otoño de 2027, aunque algunos especialistas señalaron que podría extenderse hasta el invierno. Su mayor incidencia se proyectó para diciembre, enero y febrero, coincidiendo con el período de mayor movimiento turístico.
Los pronósticos estacionales permitieron identificar las regiones con mayores probabilidades de lluvias superiores a los valores históricos. Sin embargo, los meteorólogos aclararon que estas proyecciones no permiten determinar cómo estará el tiempo en un destino específico durante una semana determinada.
El Litoral, entre las regiones con más lluvias
Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa integraron una de las regiones argentinas con mayor probabilidad de registrar precipitaciones superiores a los promedios habituales. Los especialistas señalaron que el Litoral podría experimentar más jornadas nubladas, episodios de inestabilidad y tormentas de intensidad variable.
La influencia de El Niño sobre los niveles de los ríos comenzó a observarse durante la primavera. Este comportamiento cobró especial importancia para los destinos turísticos vinculados con playas, balnearios, actividades náuticas y localidades ubicadas sobre las costas de los ríos Paraná y Uruguay.
Aunque se proyectó un verano más húmedo, los especialistas aclararon que esto no significaba precipitaciones permanentes. Las condiciones podrían alternar períodos de buen tiempo con jornadas de lluvias intensas, por lo que recomendaron consultar los pronósticos actualizados antes de realizar actividades al aire libre.
Qué pasará en la costa argentina y las Sierras de Córdoba
La región pampeana, que comprende Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa, también presentó probabilidades de precipitaciones superiores a los registros históricos. Este escenario incluyó dos de los destinos turísticos más elegidos durante el verano: la costa atlántica bonaerense y las Sierras de Córdoba.
El licenciado en Hidrometeorología y docente e investigador de la Universidad Nacional de Córdoba, Edgardo Pierobon, explicó que la influencia del fenómeno podría variar según la ubicación geográfica. “En la costa argentina, mientras más cerca de la ciudad de Buenos Aires, es más probable que el impacto se note más, y que vaya decreciendo hacia el sur de la provincia”, indicó.
En las playas bonaerenses se proyectó una mayor variabilidad meteorológica, con alternancia de jornadas calurosas, frentes fríos, nubosidad y precipitaciones. En Córdoba, las lluvias podrían ubicarse entre valores normales y superiores a los habituales, especialmente en las zonas llanas del centro y este provincial.
Tormentas intensas en las sierras y temperaturas moderadas
Las Sierras de Córdoba presentaron una particularidad relacionada con su geografía. Las montañas favorecen la formación de tormentas de rápido desarrollo, capaces de generar precipitaciones intensas en períodos breves y sobre sectores localizados.
Pierobon señaló que las zonas serranas podrían registrar menos precipitaciones acumuladas que las áreas llanas, aunque con episodios puntuales de mayor intensidad. También explicó que, en experiencias anteriores de El Niño, regiones como Traslasierra registraron lluvias superiores a sus promedios históricos.
Respecto de las temperaturas, el especialista sostuvo que “la elevada inestabilidad y el incremento de la nubosidad tenderán a aplacar las temperaturas”. Esto podría reducir la frecuencia de olas de calor prolongadas, aunque no impediría que se registraran jornadas de temperaturas elevadas durante el verano.
Brasil: más lluvias en el sur y condiciones secas en el nordeste
Brasil presentaría dos escenarios climáticos diferentes durante la temporada estival. Los estados del sur, entre ellos Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, tendrían una mayor probabilidad de registrar lluvias frecuentes e intensas.
Esta situación alcanzaría a destinos habitualmente elegidos por los argentinos, especialmente las playas de Santa Catarina y otras localidades costeras del sur brasileño. Algunos modelos climáticos ubicaron a esta región entre las de mayor incremento de humedad previsto para Sudamérica.
En cambio, el norte y nordeste brasileño podrían experimentar condiciones opuestas, con precipitaciones inferiores a los promedios, menor nubosidad y temperaturas elevadas. Destinos como Bahía, Recife y Natal se encontrarían dentro de esta tendencia, aunque las condiciones concretas dependerían de la evolución meteorológica.
Uruguay tendría precipitaciones superiores a lo habitual
Uruguay también se encontraría entre los países con mayor influencia de El Niño durante el verano. Su proximidad con el Litoral argentino y el sur de Brasil permitiría anticipar condiciones similares en buena parte de su territorio.
Los modelos estacionales proyectaron precipitaciones superiores a los registros históricos, tanto durante los meses previos como a lo largo de la temporada turística. Este escenario podría alcanzar a los principales destinos costeros del país.
Sin embargo, los especialistas aclararon que una temporada con mayores acumulados de lluvia no necesariamente implicaría jornadas completas de mal tiempo. Los períodos soleados podrían alternarse con episodios de inestabilidad, tormentas y cambios en las temperaturas.
Chile y la Patagonia argentina, con menor impacto
En Chile, las proyecciones mostraron diferencias según la región. Los extremos norte y sur podrían registrar precipitaciones inferiores a las habituales, mientras que las áreas costeras centrales y la Patagonia norte presentarían valores cercanos a sus promedios históricos.
Los especialistas explicaron que gran parte de las precipitaciones más abundantes de Chile se concentraban durante la primavera. Por ese motivo, el verano podría presentar condiciones relativamente más estables, aunque sin descartar tormentas puntuales.
En Argentina, la Patagonia también mostraría contrastes. Santa Cruz y Tierra del Fuego podrían experimentar un patrón más seco y ventoso, mientras que destinos cordilleranos como Bariloche y otras localidades de Río Negro y Neuquén tendrían precipitaciones y temperaturas próximas a sus valores habituales. En Cuyo y el noroeste cordillerano, la influencia de El Niño sería menor.
Qué recomendaron los especialistas para las vacaciones
Los meteorólogos insistieron en que las proyecciones estacionales debían interpretarse como tendencias generales y no como pronósticos diarios, publicó La Voz. Una mayor probabilidad de lluvias no significaba precipitaciones constantes, del mismo modo que temperaturas promedio moderadas no descartaban jornadas de calor intenso.
“Cada evento El Niño tiene sus particularidades. Un evento extremo, una tormenta muy intensa en un punto del mapa, no define a El Niño, aunque quizá este fenómeno incremente la frecuencia de esas situaciones de mayor inestabilidad”, explicó Pierobon.
Ante este escenario, la principal recomendación para quienes planificaran sus vacaciones fue consultar los pronósticos meteorológicos actualizados y prestar atención a las alertas oficiales. La evolución de El Niño durante los próximos meses permitiría precisar las condiciones esperadas para los distintos destinos turísticos de Sudamérica.
