Soledad Pastorutti reveló que su padre ya no la reconoce y compartió el difícil momento familiar que atraviesa. Durante una entrevista con Radio Mitre, la cantante habló sobre el impacto emocional de esta situación y recordó el acompañamiento que recibió de su papá desde sus primeros pasos en la música.
“Mi viejo ya no sabe quién es ni quién soy yo”, expresó la artista, en una de las declaraciones más conmovedoras de la conversación. La intérprete reconoció que atravesó un período de profunda angustia mientras intentaba comprender los cambios que observaba en su padre.
“Fue un proceso largo de empezar a entender qué estaba pasando, de quedarme totalmente sin voz, pero de tener que seguir trabajando a pesar de eso”, relató.
La canción que Soledad Pastorutti le dedicó a su padre
En medio de esta situación, la cantante encontró en la música una manera de expresar sus sentimientos y agradecer el acompañamiento que recibió durante toda su vida. Por ese motivo, decidió grabar “Mi Refugio”, una canción especialmente significativa para ella.
“La canción la grabé una sola vez. De hecho, lo que quedó es el demo. Grabé frase por frase porque íbamos cortando. Pero necesitaba agradecerle”, contó sobre las dificultades emocionales que enfrentó durante la grabación.
La artista también explicó por qué había preferido mantener esta situación dentro de su ámbito familiar. Acostumbrada a presentarse ante miles de personas, reconoció que mostrar su costado más vulnerable no siempre resulta sencillo.
“Uno siempre oculta la vulnerabilidad y siempre se sube al escenario a comerse todo”, reflexionó.
El papel fundamental de su padre en sus comienzos
Durante la entrevista, Soledad recordó que su padre no solo la acompañó como integrante de su familia, sino que también tuvo un papel decisivo en la construcción de su carrera artística.
“Él me hizo La Sole. Él compró mis primeros 5.000 discos para que no se rescindiera el contrato de Sony”, reveló.
La cantante destacó que, cuando todavía buscaba consolidarse en la industria musical, su padre asumió distintas tareas para ayudarla a salir adelante.
“Él vendía los discos en las estaciones de servicio, en los conciertos… Era mi mánager”, recordó.
