Salió de la cárcel la monja condenada por tormentos en el convento de Nogoyá

    Sep 11, 2022

    Un año después de haber caído en prisión por el delito de privación ilegítima de la libertad, la ex priora del Monasterio de la Preciocísima Sangre y de Nuestra Señora del Carmen, de Nogoyá, la monja carmelita Luisa Toledo, recuperó la libertad, aunque en forma condicional. La decisión la adoptó el juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Gualeguaychú, Carlos Rossi.

     

     

     

    La monja fue condenada en julio de 2019 a la pena de 3 años de prisión de cumplimiento efectivo en la Unidad Penal N° 6 de Paraná por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, que la halló culpable del delito de privación ilegítima de la libertad en perjuicio de las excarmelitas Silvia Albarenque y Roxana Peña, a quienes durante años impidió la salida del convento, y a las que sometió a la aplicación de violencia, amenazas y tormentos.

     

     

    Recién el 25 de agosto de 2021 la religiosa fue llevada a la cárcel de Paraná, luego de quedar firme aquella condena de primera instancia por la ratificación del Superior Tribunal de Justicia (STJ), que le rechazó la vía de recurrir ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

     

     

    Según informó Entre Ríos Ahora, este jueves el juez de Ejecución de Penas de Gualeguaychú, Carlos Rossi, firmó la resolución que otorgó la libertad condicional a la monja carmelita.

     

    Es el mismo que liberó a Sebastián Wagner, femicida de Micaela García, en Gualeguay, por lo que fue sometido a jjury, que le salió favorable y pudo mantener el cargo.

     

     

    La libertad condicional será hasta que se cumpla el plazo de la condena, el 23 de agosto de 2024. La monja deberá fijar residencia en la sede de la Congregación Hijas de San José, en Buenos Aires; abstenerse de frecuentar lugares nocturnos, consumir alcohol y estupefacientes; desempeñar una actividad laboral o profesional o bien capacitarse cursando estudios pertinentes; y el Patronato de Liberados de Buenos Aires la controlará cada dos meses.

     

    Toledo fue denunciada por dos excarmelitas, Silvia Albarenque y Roxana Peña, en 2016. La religiosa dirigió los destinos del Monasterio de la Preciosísima Sangre y Nuestra Señora del Carmen, ubicado en la zona sur de Nogoyá, frente a barrio San Miguel, entre 2008 y 2016, cuando fue separada de su cargo.