Quién se quedará con la herencia de Chiche Gelblung tras su fallecimiento

La herencia de Chiche Gelblung abrió un proceso para identificar los bienes, las deudas, los derechos económicos y las participaciones societarias que estaban a nombre del periodista al momento de su muerte. Aunque su trayectoria estuvo vinculada con numerosos programas, publicaciones y portales, esa relación profesional no significó necesariamente que fuera propietario de todos esos proyectos.

El periodista desarrolló durante décadas actividades en televisión, radio, medios gráficos y plataformas digitales. Además de su trabajo como conductor y director periodístico, participó en diferentes emprendimientos empresariales, algunos de los cuales cambiaron de propietarios antes de su fallecimiento. Por ese motivo, el proceso sucesorio deberá distinguir entre los bienes personales, las sociedades, los contratos profesionales y los derechos sobre contenidos.

Hasta el momento no se había difundido públicamente un inventario de su patrimonio ni documentación que permitiera establecer el valor de sus activos. Tampoco se conocía la existencia de un testamento, publicó Minuto Uno. La distribución final dependerá de la titularidad de cada bien, su carácter propio o ganancial, las eventuales deudas y las disposiciones que pudieran surgir del expediente sucesorio.

Qué pasará con InfoVeloz

Uno de los emprendimientos directamente vinculados con la faceta empresarial de Gelblung fue InfoVeloz, portal anteriormente denominado Diario Veloz. El periodista continuó relacionado con ese proyecto durante sus últimos años, mientras mantenía su actividad en canales de televisión y emisoras de radio.

Sin embargo, la continuidad del sitio no quedará definida automáticamente por la muerte de su fundador. Primero deberá establecerse si Gelblung era titular directo del medio, si participaba mediante una sociedad, qué porcentaje le correspondía y si existían otros socios, administradores o acuerdos vigentes.

En caso de comprobarse que tenía acciones o cuotas sociales, lo que ingresaría a la sucesión sería esa participación y no necesariamente la totalidad de la empresa. La actividad cotidiana del portal también podría continuar bajo la administración de sus responsables mientras se resolviera el destino de esos derechos.

El caso de MinutoUno

Gelblung también estuvo entre los impulsores de MinutoUno, portal que posteriormente cambió de propietarios y quedó bajo el control del empresario Cristóbal López. Esa operación constituye un ejemplo de por qué no todos los medios relacionados con la carrera del periodista integrarían su patrimonio.

Si una empresa había sido vendida antes de su muerte y Gelblung ya no conservaba acciones, derechos económicos o créditos derivados de la operación, el medio no formaría parte de la herencia. Para comprobarlo, deberán revisarse contratos, registros societarios y documentación contable.

La sucesión no determinará de manera general quién se quedará con “los medios de Chiche”, sino qué derechos concretos conservaba el periodista. También tendrá que analizar si existían marcas registradas, licencias, acuerdos comerciales o pagos pendientes relacionados con sus emprendimientos.

Qué bienes pueden integrar la sucesión

El patrimonio sucesorio puede incluir inmuebles, vehículos, dinero en cuentas bancarias, inversiones, participaciones societarias y créditos a favor del fallecido. También abarca otros bienes que estuvieran registrados a su nombre y pudieran tener un valor económico.

A esos activos deberán restarse las deudas y obligaciones pendientes. El proceso sucesorio no solamente identifica aquello que los herederos podrían recibir, sino también el pasivo que formaba parte del patrimonio del fallecido. La legislación argentina permite aceptar o renunciar a una herencia y establece reglas sobre la responsabilidad por las deudas.

En el caso de Gelblung, podrían examinarse contratos de trabajo, honorarios pendientes, cuentas, inversiones, propiedades y participaciones en empresas. La inclusión de cada elemento dependerá de la documentación correspondiente y no únicamente de su vinculación pública con el periodista.

Los derechos sobre sus contenidos

Otro aspecto será determinar qué derechos existían sobre la producción periodística realizada durante su carrera. Gelblung participó en programas de televisión y radio, revistas, sitios digitales y diferentes formatos audiovisuales, pero la conducción o creación de un contenido no implica necesariamente su propiedad.

Los archivos de programas, grabaciones, fotografías y publicaciones podrían pertenecer a canales, productoras, editoriales o emisoras, según los contratos firmados en cada etapa. Algunos acuerdos también pudieron contemplar derechos de reproducción, regalías o autorizaciones de uso.

Solamente los derechos patrimoniales que estuvieran vigentes y pertenecieran al periodista podrían incorporarse a la sucesión. Los derechos personales vinculados con su autoría y su imagen tendrían un tratamiento diferente y podrían requerir acuerdos con sus herederos para futuras explotaciones comerciales.

Su esposa y sus tres hijos

Gelblung había formado su familia junto a Cristina Seoane, con quien tuvo tres hijos: Federico, María y Magdalena. En principio, el cónyuge y los descendientes se encuentran entre las personas con derechos hereditarios reconocidos por el Código Civil y Comercial.

Federico estuvo vinculado con actividades empresariales y medios; María desarrolló tareas docentes y de producción; y Magdalena trabajó como periodista y modelo. El grupo familiar también estaba integrado por siete nietos, aunque la posición sucesoria de cada integrante dependerá de las reglas legales y de las circunstancias particulares.

La existencia de una esposa y tres hijos no significa que todos los bienes deban dividirse automáticamente en cuatro partes iguales. La distribución variará según se trate de bienes propios del periodista, bienes gananciales del matrimonio, participaciones societarias o derechos sujetos a contratos.

Cómo se distribuyen los bienes

En los bienes gananciales, primero debe determinarse la parte que le correspondía al cónyuge por la disolución de la comunidad matrimonial. Solamente la porción perteneciente al fallecido integra la herencia y se distribuye conforme a las reglas sucesorias.

En cambio, sobre los bienes propios, el cónyuge concurre con los hijos y recibe una porción equivalente a la de cada descendiente. La aplicación concreta de estas disposiciones requiere conocer cuándo se adquirió cada activo, con qué fondos y bajo qué régimen patrimonial se encontraba el matrimonio.

También deberá establecerse si Gelblung dejó testamento. Aunque ese instrumento permite disponer de una parte del patrimonio, la legislación protege determinadas porciones destinadas a los herederos forzosos y limita la libertad de disposición.

Las etapas del proceso sucesorio

El trámite comenzará con la presentación de la documentación que acredite el fallecimiento y los vínculos familiares. Posteriormente se dictará la declaratoria de herederos o se validará el testamento, si existiera.

Luego deberá confeccionarse un inventario con los bienes, las participaciones empresariales, las cuentas y las deudas. También podrían solicitarse informes a registros públicos, entidades financieras, sociedades y organismos fiscales para determinar la composición real del patrimonio.

Una vez identificados los activos y canceladas las obligaciones, podrá avanzarse con la partición. Hasta que ese procedimiento concluya, no será posible afirmar quién continuará con cada proyecto ni qué bienes recibirá cada integrante de la familia.

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