El primer gran escándalo del Mundial 2026 estalló este domingo, en plena disputa de los octavos de final, luego de que la FIFA resolviera levantar la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun, quien había sido expulsado en el encuentro ante Bosnia y Herzegovina y, pese a ello, quedó habilitado para disputar el partido de este lunes frente a Bélgica en Seattle.
La decisión sorprendió al mundo del fútbol por tratarse de un hecho prácticamente sin precedentes durante el desarrollo de una Copa del Mundo. Según revelaron The New York Times, El País de España y las agencias AP y AFP, la medida llegó tras una intervención directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien habría mantenido una comunicación con el titular de la FIFA, Gianni Infantino.
La resolución generó fuertes cuestionamientos tanto dentro como fuera de Estados Unidos, ya que modifica una sanción disciplinaria cuando el torneo ya se encuentra en su etapa eliminatoria.
La expulsión que desató la polémica
Balogun, de 25 años, había convertido su tercer gol en el Mundial durante la victoria por 2-0 sobre Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final. Sin embargo, en el segundo tiempo fue expulsado luego de que el VAR advirtiera un pisotón sobre el tobillo del bosnio Tarik Muharemovic.
Tras el encuentro, el entrenador estadounidense, el argentino Mauricio Pochettino, sostuvo que la tarjeta roja había sido excesiva y consideró que la acción no ameritaba semejante castigo.
Aunque existían opiniones divididas sobre la severidad de la expulsión, nadie imaginaba que la FIFA pudiera revertir la sanción apenas un día antes de un partido decisivo.
El comunicado de la FIFA
El organismo rector del fútbol mundial explicó decisión. “De conformidad con el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, la ejecución de la suspensión de partidos queda suspendida durante un período de prueba de un año”, señaló el comunicado.
Entre los argumentos que trascendieron para justificar el gesto hacia Trump aparecieron su participación en la firma de un acuerdo de paz entre la República Democrática del Congo y Ruanda y su supuesto rol en la promoción de un alto el fuego entre Israel y Palestina.
La cercanía entre Trump e Infantino no es nueva. El propio presidente de la FIFA confirmó días atrás que el mandatario estadounidense asistirá a la final del Mundial, prevista para el 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey, donde entregará el trofeo al campeón. “Estamos juntos todo el tiempo”, bromeó Infantino recientemente al referirse a su relación con el líder republicano.
Críticas desde Bélgica y otros países
La decisión fue recibida con sorpresa e indignación por parte de la Federación Belga de Fútbol, que calificó la resolución como contraria al reglamento de la competencia. “La decisión contradice directamente las disposiciones del reglamento de la competición”, expresó la entidad, que además no descartó presentar un recurso ante la Comisión Disciplinaria de la FIFA.
El entrenador belga, Rudi García, también cuestionó con dureza la medida. “No sabía que en las oficinas de la FIFA el 5 de julio correspondía al 1 de abril de Europa”, ironizó durante la conferencia de prensa, en referencia al Día de los Inocentes que se celebra en varios países europeos.
“Que yo recuerde, creo que es la primera vez en la historia de la Copa del Mundo que hay este tipo de decisión”, agregó.
En paralelo, la Federación Francesa aprovechó el antecedente para solicitar la anulación de la tarjeta amarilla que recibió Michael Olisé durante la victoria sobre Paraguay, al considerar que podrían aplicarse criterios similares.
Un antecedente que se remonta a 1962
Especialistas recordaron que el único caso comparable ocurrió durante el Mundial de Chile 1962. En aquella oportunidad, el brasileño Garrincha había sido expulsado en la semifinal frente a Chile y debía perderse la final contra Checoslovaquia. Sin embargo, tras intensas gestiones políticas impulsadas por el gobierno brasileño, la FIFA dejó sin efecto la sanción y permitió que el histórico futbolista disputara el encuentro decisivo, en el que Brasil obtuvo el bicampeonato.
También volvió a mencionarse el caso de Cristiano Ronaldo, cuya suspensión por una expulsión en las eliminatorias fue dejada en suspenso antes del inicio del Mundial, permitiéndole debutar desde el primer partido.
Sin embargo, el episodio protagonizado por Balogun es considerado aún más excepcional, ya que la modificación de la sanción ocurrió con el torneo en plena disputa y apenas horas antes de un partido eliminatorio, un hecho que alimentó las críticas y abrió un fuerte debate sobre la igualdad de criterios en la aplicación del reglamento.
