Murió preso baleado cuando era trasladado por una salida transitoria

    Ago 17, 2022

    En tanto, tres hombres fueron imputados hoy en Rosario con prisión preventiva por dos años como coautores del homicidio del recluso Osvaldo “Popito” Zalazar (28) y el intento de asesinato de un agente del Servicio Penitenciario (SP), dijeron fuentes judiciales.

    Zalazar murió esta mañana en el hospital de Emergencias como consecuencia de varias heridas sufridas en el ataque armado, que fue realizado desde un automóvil robado, mientras que el agente que fue baleado continuaba internado hoy en estado reservado pero con “buen evolución».

    La fiscal que investiga el caso, Andrea Vega, acusó esta tarde a Damián Ramón Constantini, Milton Joel Rivero y Jonatan Emanuel Urquiza de ser los presuntos autores del crimen de Zalazar y la tentativa de homicidio al empleado del SP santafesino.

    En la audiencia, Vega reveló que del ataque armado al transporte del SP participó una cuarta persona que está prófuga.

    Según la investigación, el vehículo oficial fue atacado alrededor de las 17.10 del domingo pasado cuando circulaba por calle el Chajá y avenida Los Talas de Rosario, en dirección a la localidad de Pérez, donde está asentada la Unidad Penitenciaria 16.

    Allí Zalazar cumplía una condena a 12 años de prisión por un homicidio de 2014, y regresaba de una salida transitoria.

    La fiscal Vega explicó que un vehículo Ford Focus blanco conducido por Urquiza se puso a la par de la combi del SP y desde el auto comenzaron a disparar.

    El transporte oficial fue blanco de 27 balazos, de los cuales 23 impactaron en la parte lateral izquierda del vehículo, 2 en la puerta del conductor, 4 traspasaron de lado a lado y 8 traspasaron los asientos de lado izquierdo, precisó la fiscal.

    Uno de esos tiros dio en uno de los cuatros efectivos policiales que viajaba en la combi, y varios impactaron en Zalazar, que era el objetivo de los atacantes.

    De acuerdo a la pesquisa, tras la balacera los cuatro hombres escaparon en el auto por calle Los Talas, tomando luego calle Los Tordos hasta avenida Las Palmeras, donde comienza una persecución con la policía.

    Los agresores abandonaron el automóvil y siguieron el escape a pie, dijo la fiscal, para explicar que uno de ellos “descartó” un arma calibre .45, que luego fue encontrada por la policía.

    La fuga terminó a las pocas cuadras, cuando personal de la fuerza de seguridad logró detener a tres de los protagonistas de la balacera al vehículo del SP.

    En el auto fue secuestrada una pistola tipo ametralladora, que fue la utilizada para disparar los 27 tiros contra la camioneta que trasladaba a “Popito” Zalazar, y varias vainas servidas, precisaron fuentes de la investigación.

    Además del crimen y de la tentativa de homicidio, la fiscal Vega acusó a los cuatro imputados por la tenencia ilegal de las armas y haber adquirido el Ford Focus “a sabiendas de su procedencia ilícita”, atento a que tenía pedido de captura por robo desde el 6 de agosto, cuando fue “levantado” de Pasaje Tossi y Pasaje Zappiola de Rosario, añadieron las fuentes.

    Según informó esta noche el Ministerio Público de la Acusación (MPA), la juez penal Valeria Pedrana tuvo por formalizada la imputación y les dictó prisión preventiva por dos años a los tres acusados de la balacera.

    Osvaldo Zalazar integró la banda narcocriminal liderada por Luis “Pollo” Bassi, un exbarrabrava de Newell’s Old Boys que residía en Villa Gobernador Gálvez, ciudad lindera con Rosario hacia el sur.

    Bassi y dos miembros de su organización fueron enjuiciados por el crimen del jefe de “Los Monos”, Ariel “Pájaro” Cantero, pero todos resultaron absueltos por el beneficio de la duda.

    Dos hermanos del “Pollo” y el padre fueron asesinados en los años siguientes, aunque esos casos nunca se esclarecieron.

    También fueron asesinados familiares de los otros dos enjuiciados, del mismo modo que otro hermano de “Popito”, llamado Lucas, murió baleado en marzo de 2019.

    Zalazar fue condenado a 12 años de prisión, mediante un juicio abreviado, por el crimen de Aldo Acosta, ocurrido en Villa Gobernador Gálvez en 2014.

    Acosta era el padre un mujer –luego condenada por narcotráfico- que había denunciado al “Pollo” Bassi como el presunto instigador de un incendio en la Alcaidía de Rosario en el que murió su pareja, Miguel “Japo” Saboldi.

    Además del homicidio de Acosta, “Popito” fue condenado junto a su hermano Claudio, alias “Polo”, por una tentativa de homicidio y tres robos a camiones de garrafas, recordaron voceros judiciales.

    Fuente: Télam