Murió Darío Lopérfido a los 61 años por Esclerosis Lateral Amiotrófica, confirmaron este viernes distintos medios nacionales. El gestor cultural y exfuncionario falleció como consecuencia de una ELA, enfermedad neurodegenerativa que había dado a conocer públicamente meses atrás en un texto en primera persona.
En los últimos meses, su estado de salud se había deteriorado y Lopérfido había decidido contar el diagnóstico de manera anticipada en una columna publicada en el sitio Seúl, donde describió el avance del cuadro y el impacto en su vida cotidiana. Allí escribió: “Tener ELA es una mierda. No por la posibilidad de morir, que me tiene sin cuidado. La vejez me resulta odiosa; morir sin atravesar esa catástrofe humana, en cambio, me parece un alivio”, escribió entonces. En otro pasaje, describió lo que consideraba la particularidad más desoladora del cuadro: “El problema de la ELA es que es una enfermedad sin épica. Un buen cáncer te da todo un tiempo con tratamientos espantosos durante el que podés aparecer pelado y decir ‘yo le voy a ganar al cáncer’. En la mayoría de los casos, el pelado se muere. Pero le deja un legado a su familia: que pueden decir ‘cómo la peleó’”.
Trayectoria en cultura y función pública
Darío Lopérfido nació en la Ciudad de Buenos Aires y desarrolló una carrera vinculada al periodismo, la gestión cultural y la política. En su recorrido ocupó cargos en el área cultural porteña y nacional durante el gobierno de Fernando de la Rúa, con posterior desempeño como secretario de Medios de Comunicación, publicó Noticias Argentinas.
Años más tarde volvió a la función pública en la Ciudad de Buenos Aires, donde ejerció responsabilidades en el área de Cultura y estuvo ligado a la conducción del Teatro Colón, uno de los espacios más importantes del país.
La figura de Lopérfido también quedó asociada a debates y controversias públicas. Uno de los episodios con mayor impacto fue la discusión que se generó a partir de declaraciones realizadas en 2016 sobre cifras vinculadas a la última dictadura, que derivaron en repudios y en su salida de un cargo de gestión.
Tras su paso por funciones estatales, mantuvo presencia en medios y espacios de discusión pública, con columnas de opinión y participación en foros culturales.
La noticia de su muerte se conoció este viernes y generó repercusiones por su trayectoria en la gestión cultural y su participación en la vida pública argentina.