La situación entre el Gobierno de Santa Fe y parte de la Policía provincial sumó este miércoles 11 de febrero un nuevo capítulo. Tras una reunión que se extendió hasta la madrugada, funcionarios del Ejecutivo acercaron una propuesta a los representantes de los efectivos, pero la protesta continúa frente a la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario y en otros puntos del territorio.
El encuentro fue encabezado por el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y el titular de Economía, Pablo Olivares, quienes recibieron al abogado Gabriel Sarla, interlocutor de los manifestantes. Según trascendió, se presentaron alternativas vinculadas a mejoras laborales y salariales, aunque no se difundieron detalles del ofrecimiento.
Una negociación que no logró desactivar la medida
La reunión se realizó en la sede de Gobernación y finalizó pasada la 1 de la madrugada. Pese a ese avance en el diálogo, durante la mañana los efectivos continuaban concentrados frente a la Jefatura rosarina, con sirenazos, móviles detenidos y negativa a retomar plenamente los patrullajes.
Desde la conducción policial, el jefe Luis Maldonado aseguró que no se pasará a disponibilidad a más agentes, en un intento por descomprimir el conflicto luego de que al menos veinte efectivos fueran apartados preventivamente en los últimos días.
Voceros de los manifestantes indicaron que en las próximas horas analizarán la propuesta oficial y definirán los pasos a seguir. Aun así, anticiparon que, incluso si se normalizan algunas tareas, el reclamo continuará abierto.
Reclamos salariales y condiciones de trabajo
El malestar no se limita a la cuestión salarial. Los policías sostienen que las jornadas extensas, la falta de descanso y la necesidad de realizar servicios adicionales para completar ingresos deterioraron las condiciones laborales. También reclaman medidas vinculadas a la salud mental dentro de la fuerza.
El conflicto se profundizó tras la muerte del suboficial Oscar Valdez, un hecho que impactó en la tropa y actuó como detonante de las primeras manifestaciones. A partir de allí, comenzaron concentraciones frente a dependencias policiales y protestas que se extendieron a distintas ciudades.
Mientras tanto, el Ejecutivo provincial, encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro, sostiene que el servicio se mantiene en niveles operativos mínimos aceptables gracias a patrullajes realizados por personal jerárquico y agentes que no se plegaron a la medida.
Un conflicto que sigue abierto
La administración provincial insiste en sostener canales de diálogo, pero al mismo tiempo advirtió que investigará posibles incumplimientos de funciones. El Ministerio Público de la Acusación ya inició actuaciones para determinar si hubo abandono de servicio u otras faltas.
Con posiciones todavía distantes y sin una aceptación inmediata de la oferta, la protesta policial en Santa Fe ingresa en su tercera jornada consecutiva, con negociaciones abiertas y la expectativa puesta en un pronunciamiento de los agentes que permita encauzar la situación en las próximas horas.