Loma Negra acusó una caída de ingresos por ventas del 3,2% durante el tercer trimestre, casi 9.000 millones de pesos menos que lo registrado en el mismo periodo del año pasado (270.107 millones en 2026 contra 279.075 millones en 2025).
El factor más gravitante de esta contracción en las ventas de la principal cementera del país fue el derrumbe en los despachos de hormigón, segmento que tuvo una caída de ingresos del 23,2% y de 24,9% en volumen.
En el reporte de sus estados financieros, la empresa adquirida este año por Marcelo Mindlin amparó el desplome de ventas de hormigón no solo en la baja demanda vinculada con la obra pública, sino también en el menor nivel de actividad en proyectos industriales y de arquitectura.
También hubo una reducción de casi 2 puntos en los ingresos de por ventas de cemento, que en términos de volumen tuvo una contracción del 6,3%.
“Los despachos de cemento en bolsa continuaron rezagados, dado que consumidores minoristas vinculados con la autoconstrucción y las refacciones se vieron más afectados por el nivel de actividad general y la caída de consumo interno”, señalaron en Loma Negra.
Si bien la empresa logró reducir costos energéticos durante el invierno al apagar la mayoría de los hornos, la ganancia bruta del trimestre cayó 4 puntos.
En tanto, la ganancia neta fue de 14,5 mil millones de pesos, revirtiendo fuerte el resultado del mismo periodo del año anterior cuando la pérdida neta fue de 11,5 mil millones. Con los ingresos por ventas en baja, la mejora se explicó principalmente por la ganancia financiera neta registrada en el trimestre.
Fuentes al tanto de la operatividad de la empresa señalaron a LPO que los hornos volvieron a marchar (en noviembre, tal como esta previsto) pero -advierten- la reactivación responde fundamentalmente a “un tema de calidad” en lo relativo al clínker, material que se obtiene del horno y que es fundamental para la fabricación del cemento Portland y del hormigón.
La empresa informó la utilización durante el trimestre de invierno de clínker producido durante los meses más cálidos. Fuentes conocedoras del proceso de producción cementero señalaron que la calidad del clínker empieza a resentirse con el paso del tiempo y, más aún, si está a la intemperie.
