La periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash Susy Aponte fue asesinada de un disparo durante un acto de campaña en un mercado de la ciudad peruana de Caraz. El ataque ocurrió días después de que denunciara públicamente amenazas contra su vida.
Aponte, conocida como la “China Polo”, recorría el mercado junto con integrantes de su espacio político, Socios por Áncash, cuando un hombre armado se acercó y abrió fuego. Uno de los proyectiles la alcanzó en la cabeza y provocó su muerte.
La balacera también dejó cinco personas heridas, quienes fueron trasladadas a distintos centros asistenciales. El ataque quedó registrado durante una transmisión en vivo realizada en el lugar.
Tres detenidos por el asesinato
La Policía Nacional de Perú detuvo inicialmente a Luis Iván Obispo Díaz, ciudadano venezolano de 30 años, señalado como presunto autor material del crimen.
En poder del sospechoso se encontró una pistola Glock calibre nueve milímetros. El arma había sido denunciada como robada en 2023 y pertenecía a un integrante de la Policía peruana, circunstancia que pasó a formar parte de la investigación.
Posteriormente, las autoridades confirmaron otras dos detenciones. Uno de los sospechosos habría financiado el ataque y el restante habría trasladado previamente al presunto tirador.
La Justicia dispuso medidas de detención preliminar mientras la Fiscalía avanzaba con los interrogatorios, el análisis de cámaras de seguridad y las pericias sobre el arma secuestrada.
Había denunciado amenazas de muerte
Nueve días antes del asesinato, Aponte difundió un video en el que aseguró haber recibido llamadas desde tres establecimientos penitenciarios. Según relató, los interlocutores le advirtieron sobre un supuesto plan para matarla.
En aquella publicación, la candidata señaló al entonces director de Investigación Criminal de la Policía Nacional, general Víctor Revoredo Farfán, y relacionó las amenazas con sus denuncias sobre presuntos vínculos entre autoridades policiales y organizaciones criminales.
Las acusaciones fueron formuladas por Aponte antes de su muerte, pero no existían elementos judiciales que acreditaran la responsabilidad del jefe policial en el crimen. La investigación deberá determinar si aquellas amenazas estuvieron relacionadas con el asesinato.
Revoredo fue posteriormente reasignado como director de Asuntos Internacionales de la Policía Nacional, dentro de una modificación que alcanzó a otros altos mandos de la fuerza.
Investigación por un posible crimen por encargo
La Fiscalía abrió inicialmente una investigación por el presunto delito de feminicidio. Con el avance de las primeras diligencias, el caso comenzó a ser analizado también como un posible homicidio por encargo.
Entre las medidas dispuestas se encontraban la recolección de evidencias, la declaración de testigos y heridos, la revisión de registros de videovigilancia y la reconstrucción de los movimientos de los detenidos.
Las autoridades buscaban establecer quién ordenó el ataque y cuál fue el móvil. El equipo periodístico de la víctima reclamó que la pesquisa no se limitara al supuesto autor de los disparos y exigió identificar a los responsables intelectuales.
Su trabajo periodístico
Aponte había construido su perfil público mediante el programa digital China Polo Dominical, difundido a través de YouTube y otras plataformas.
Desde ese espacio publicaba investigaciones y denuncias vinculadas con presuntos hechos de corrupción, crimen organizado, minería ilegal, obras públicas y actuaciones de autoridades locales y regionales.
Además, había anunciado la publicación de un informe sobre un candidato a la Alcaldía de Huaraz. Los investigadores analizaban si el crimen estuvo relacionado con su actividad periodística, con la campaña electoral o con alguna de sus denuncias.
La candidata aspiraba a gobernar la región de Áncash en las elecciones previstas para el 4 de octubre. Su asesinato provocó reclamos de organizaciones periodísticas y organismos públicos para que se esclarecieran las responsabilidades materiales e intelectuales.
