La crisis golpea fuertemente a Paraná: cierran locales y cae la actividad

La crisis inmobiliaria comercial en Paraná alcanzó niveles históricos y generó un aumento significativo en la desocupación de locales céntricos, según advirtió el referente del sector Saúl Hojman.

Pese a ello, el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Entre Ríos, atraviesa un conflicto, caracterizado por tensiones internas y acusaciones cruzadas entre dirigentes actuales y anteriores.

El especialista sostuvo que el escenario actual incluso superó las dificultades registradas durante la crisis del 2001 y la pandemia, marcando un contexto crítico para la actividad.

Hojman explicó que la principal causa del fenómeno fue la fuerte caída del poder adquisitivo a nivel nacional. “El fenómeno responde principalmente a la caída del consumo y no exclusivamente al costo de los contratos”, señaló.

En ese sentido, indicó que los valores de alquiler descendieron cerca de un 30% en términos reales, aunque esto no logró revertir la tendencia negativa.

A pesar de esa baja, mantener un comercio en la peatonal implicó costos elevados, que oscilaron entre los 2,5 y 6 millones de pesos mensuales. Estos valores dependieron de factores como la ubicación, la superficie y el tipo de actividad comercial, lo que dificultó la continuidad de numerosos emprendimientos.

“Sobre llovido, mojado”

En el marco de una de las crisis más importantes que sufre el mercado inmobiliario en Paraná, referentes del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Entre Ríos, mantienen una disputa con acusaciones cruzadas. Ahora, en las últimas horas, se dio a conocer una denuncia de la expresidenta del Colegio, Paula Armándola, contra los actuales dirigentes del CCPIER.

Según manifestó, desde agosto de 2025 es víctima de una persecución sistemática por parte de las nuevas autoridades del organismo, a quienes acusa de ejercer violencia institucional, difamación y hostigamiento personal. La denuncia, radicada en el Juzgado Civil y Comercial Nº4 de Paraná.

En la misma, Armándola sostuvo que estas autoridades habrían impulsado una campaña de desprestigio en su contra, utilizando incluso, canales institucionales del Colegio para difundir acusaciones que calificó como falsas. En su presentación, la exdirigente también denunció situaciones de violencia psicológica y simbólica.

Sectores más afectados y zonas con mayor desocupación

El rubro textil fue el más golpeado por la crisis inmobiliaria comercial, debido a la combinación de apertura de importaciones y caída del consumo interno. Esta situación provocó una fuerte reducción en los precios de las prendas, que en algunos casos descendieron a menos de la mitad, afectando directamente la rentabilidad de los comercios.

Como consecuencia, numerosos locales cerraron sus puertas, especialmente aquellos emprendimientos recientes o con menor capacidad de stock. Según el relevamiento realizado sobre unos 700 inmuebles de la zona céntrica, el impacto no fue homogéneo en toda la ciudad.

Las calles transversales a la peatonal registraron los niveles más altos de desocupación. La menor circulación de clientes en esas áreas profundizó la caída de ventas, generando mayores dificultades para sostener la actividad comercial frente al complejo contexto económico.

Contraste con el mercado de viviendas

En contraposición a la crisis inmobiliaria comercial, el segmento de viviendas mostró mayor estabilidad. Hojman indicó que los departamentos pequeños mantuvieron una alta demanda y niveles de ocupación cercanos al total, impulsados principalmente por el movimiento estudiantil.

Finalmente, el referente destacó que los comercios históricos lograron sostenerse mediante ajustes en su estructura de costos, mientras que los negocios más nuevos fueron los más vulnerables ante el deterioro económico.

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