La empresa de alimentos La Campagnola, controlada por el Grupo Arcor, paralizará la producción de su planta de Mar del Plata desde la próxima semana y suspenderá a unos 60 trabajadores. La decisión responde a la acumulación de latas de atún por las bajas ventas y a la falta de caballa para procesar.
La medida fue comunicada a los delegados gremiales y alcanza a los operarios bajo convenio de la fábrica ubicada en Edison y Ayolas, en la zona portuaria. Todavía no está definido si la interrupción se extenderá durante uno o dos meses.
Mientras se discute la duración de las suspensiones, los representantes del personal negocian con la compañía qué porcentaje del salario percibirán durante el período sin actividad.
El stock de atún y una alternativa que no alcanzó
Hasta este anuncio, la planta había mantenido cierta regularidad mediante el procesamiento de lomos de atún congelados importados desde Ecuador. Sin embargo, la producción comenzó a acumularse en los depósitos ante la menor salida comercial.
El plan de la empresa de alimentos era reemplazar el procesamiento de atún por el de caballa para dar continuidad al trabajo durante los meses siguientes. Esa alternativa dependía del abastecimiento de magrú, la materia prima utilizada para elaborar esas conservas.
La temporada pesquera no aportó los volúmenes esperados y el suministro fue irregular. Así, la fábrica quedó entre dos dificultades: productos terminados sin vender y escasez de pescado para sostener otra línea de producción.
Las capturas de caballa cayeron casi un 90%
Los desembarques de caballa registraron una caída cercana al 90% frente al año pasado. Ese descenso corresponde a la disponibilidad de la especie y se suma al problema comercial que atraviesa la planta.
El buque Floridablanca, que había salido a buscar caballa, abandonó esa actividad y volvió a concentrarse en la pesca de merluza hubbsi. Aunque algunos barcos costeros habrían localizado ejemplares más cerca de la costa, esos hallazgos no alcanzarían para cubrir la demanda de la industria conservera.
La empresa de alimentos tampoco procesa anchoa de Rawson ni de la provincia de Buenos Aires, a diferencia de otras firmas del sector. Esa característica limita las posibilidades de reemplazar la materia prima faltante con otras especies.
La negociación por los ingresos de los trabajadores
Daniel Maggio, delegado de la planta, explicó que la compañía planteó las suspensiones bajo el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo. “Es una suspensión por el artículo 223 bis de la Ley de Contrato Laboral”, señaló.
“El porcentaje del salario que recibiremos durante la suspensión lo estamos negociando con la empresa”, indicó el representante de los trabajadores. Por lo tanto, aún no se informó cuál será el ingreso que conservarán los operarios durante la parada.
Las conversaciones apuntan a acordar un esquema transitorio para atravesar la interrupción sin despidos. Además del monto a cobrar, sigue pendiente la definición del plazo de suspensión, que podría extenderse entre uno y dos meses.
