José María Balcázar asumió como presidente de Perú luego de imponerse en segunda votación en el Congreso y afirmó que “no es tiempo para pelear”, al tiempo que prometió encabezar una transición democrática pacífica hasta el 28 de julio, fecha en la que concluirá su mandato provisorio. La sesión parlamentaria se extendió por más de cuatro horas y definió al sucesor de José Jerí tras dos rondas de votación.
En su primer mensaje ante el pleno, Balcázar sostuvo que en el país no deben existir “derechas ni izquierdas” y pidió despejar cualquier duda sobre las elecciones generales previstas para abril próximo. “Ya no estamos aquí para pelear. Aquí no hay derechas ni izquierdas. Ese término lo crearon los franceses para la revolución, no tiene sustento ideológico. No hay”, expresó.
El nuevo mandatario se impuso frente a María del Carmen Alva en la segunda votación. En la primera ronda habían quedado fuera de competencia Héctor Acuña y Edgard Reymundo.
Llamado a fortalecer la democracia
Durante su discurso, Balcázar manifestó que se sentía “honrado con el voto” de los legisladores y señaló que es posible “construir una democracia de verdad”. En esa línea, advirtió: “La democracia no está funcionando. Si esa democracia no tiene correctivos, en el futuro va a desaparecer”.
El flamante jefe de Estado aseguró que garantizará “una transición democrática electoral pacífica” y pidió que “no haya ningún tipo de duda sobre las elecciones” que se celebrarán en abril. Su gestión será breve y estará limitada a completar el período hasta el 28 de julio, dio cuenta Clarín.
Balcázar también adelantó que mantendrá la actual política económica. “No se puede llevar a nuestro país a ensayos económicos”, afirmó, al descartar cambios abruptos en el rumbo financiero.
Seguridad y gabinete en agenda
En materia interna, señaló que buscará fortalecer la seguridad ciudadana, una de las principales demandas sociales. “Más o menos tengo idea de cómo se puede manejar un país y podemos ver si se puede rascar la olla más”, sostuvo.
Durante los próximos días deberá designar al nuevo Consejo de Ministros que lo acompañará en este tramo final del mandato. Su elección generó tensiones dentro de sectores de derecha, como el fujimorismo y Renovación Popular, que se acusaron mutuamente de haber facilitado el acceso del gobierno a sectores vinculados a la izquierda.