El Tribunal de Juicios y Apelaciones Nº 8 de Paraná, a cargo del vocal Rafael Cotorruelo, declaró a Miguel Eugenio Pellegrini, de 37 años, autor material y responsable del delito de homicidio doblemente agravado por alevosía y por el contexto de violencia de género, imponiéndole la pena de prisión perpetua de cumplimiento efectivo.
La resolución judicial se dictó tal como adelantó AHORA, tras la homologación de un acuerdo de juicio abreviado acordado entre la Fiscalía, a cargo de Gilberto Robledo, la defensa técnica, bajo la representación de José Barbagelata Xavier y la querella particular, Cynthia Rau.
El hecho ocurrió el 8 de junio de 2024, entre las 18:50 y las 21:30. De acuerdo con las pruebas reunidas en la investigación, Pellegrini había iniciado contacto con María Susana Altamirano, de 47 años, en marzo de ese año a través de la red social Facebook y acordó encontrarse con ella el día del crimen.
Tras trasladarla en su automóvil Fiat Palio blanco, Pellegrini le provocó la muerte mediante estrangulamiento. Posteriormente, trasladó el cuerpo hasta el kilómetro 31 de la Ruta Nacional 131 (jurisdicción del departamento Diamante) y lo ocultó debajo de las raíces de un ombú a la vera de un arroyo.
La búsqueda de Altamirano se inició el 10 de junio de 2024, cuando su hija radicó la exposición por pedido de localización en Paraná. La investigación fiscal permitió ubicar los chats entre ambos, mientras que el análisis de las antenas de telefonía celular y las cámaras de videovigilancia vial acreditaron que el imputado y la víctima realizaron juntos el trayecto en auto desde Paraná hasta la zona del hallazgo.
El 12 de junio de 2024, durante un procedimiento policial y tras ordenarse su allanamiento y detención en Viale, Pellegrini manifestó voluntariamente a los efectivos que trasladaban la custodia que le había quitado la vida a Altamirano y brindó las indicaciones precisas de dónde se encontraba el cadáver. Pocas horas después, el cuerpo fue localizado en la ubicación señalada.
La Dirección de Criminalística determinó categóricamente que los extremos del alambre hallado en el cuello de la víctima presentaban continuidad y correspondencia con el rollo de alambre secuestrado en el vehículo del imputado, y que ambos fueron cortados con la tenaza encontrada en el mismo automóvil.
Se identificó material biológico con perfil genético de ADN de Pellegrini debajo de las uñas de la víctima, así como una huella dactilar de su dedo meñique izquierdo en el bolso de la mujer hallado junto al cuerpo.
Pellegrini registraba una condena previa de dos años de prisión en suspenso dictada en 2019 por tentativa de rapto y robo, cometiéndose dicho antecedente en el mismo automóvil Fiat Palio utilizado en el femicidio.
En los fundamentos del fallo, se remarcó que el accionar de Pellegrini encuadró en una manifestación extrema de violencia de género y ejercicio de poder, ejecutado con un medio cruel.
La querella representante de la familia de María Susana Altamirano confirmó que sus allegados prestaron conformidad al juicio abreviado, manifestando que la aplicación de la condena de prisión perpetua les otorgó paz y el sentimiento de que se hizo justicia, evitando el desgaste emocional de un debate oral prolongado.
