Cirila Isidora Miños de Schumacher, la mujer de 104 años homenajeada en Bovril por el Día de la Madre, compartió un emotivo encuentro, acompañada por tres de sus hijas: Liliana, María y Nora. Durante la entrevista, sus familiares recordaron su historia de vida, la crianza de sus diez hijos y los recuerdos que conserva de su juventud.
Días atrás, la Municipalidad de Bovril le entregó un reconocimiento especial por su trayectoria y su numerosa familia.
Cirila es madre de diez hijos, abuela de 24 nietos y bisabuela de 30 bisnietos. Al ser consultadas sobre el lugar que ocupa en sus vidas, sus hijas respondieron con emoción: “Es la reina de la familia”. También expresaron el orgullo y agradecimiento que sienten por poder compartir tantos años junto a ella.
Una infancia en el campo y una historia de amor
Durante la conversación, sus hijas contaron que Cirila nació en una zona rural de Bovril, donde transcurrieron sus primeros años. Allí conoció a quien sería su esposo, Juan Mariano Schumacher, con quien formó una numerosa familia.
Según recordaron, ambos eran vecinos del campo y comenzaron a conocerse durante reuniones y bailes que organizaban las familias de la zona. Cirila se casó a los 18 años y todavía conserva recuerdos de aquellos tiempos.
“Se acuerda mucho de cómo eran los noviazgos de antes”, comentaron sus hijas, al destacar las historias que suele compartir sobre su juventud y las costumbres de aquella época.
El esfuerzo de criar diez hijos
Al recordar cómo fue la crianza de una familia tan numerosa, las mujeres destacaron la dedicación de su madre y el trabajo cotidiano que realizaba en el ámbito rural.
“Con sacrificio, con voluntad”, respondieron al ser consultadas sobre cómo logró criar a sus diez hijos. También señalaron que Cirila trabajaba en su huerta, con animales y que en el hogar existían límites claros para todos.
Además, contaron que la familia procura reunirse en ocasiones especiales, aunque algunos integrantes viven lejos de Bovril e incluso fuera del país.
Una familia que celebra sus 104 años
Las reuniones familiares representan momentos significativos para los descendientes de Cirila, quienes buscan mantener los vínculos a pesar de las distancias.
Durante la entrevista, sus hijas expresaron su alegría por el reconocimiento municipal y por la posibilidad de seguir compartiendo momentos con su madre.
A sus 104 años, Cirila continúa rodeada del afecto de sus seres queridos, quienes valoran su historia de esfuerzo, sus recuerdos y el legado familiar construido a lo largo de más de un siglo.
