Allende, condenado a 2 años de prisión en suspenso

    May 12, 2022

    El juez del Tribunal de Juicios y Apelacioones, Gustavo Pimentel, condenó este jueves al exdiputado provincial y actual secretario general de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), José Allende, por el delito de coacciones agravadas por unos dichos que pronunció en una entrevista radial en 2017 contra el periodista Martín Carboni, del sitio NoticiaUno.

     

     

    En línea con la Fiscalía, le aplicó 2 años de prisión condicional y la realización de reglas de conducta por el mismo periodo de tiempo. Entre ellas deberá hacer un taller sobre libertad de prensa y tendrá prohibición de contacto con el periodista.

     

     

    El fallo completo se conocerá el 19 de mayo.

    Al término de la audiencia, la defensa de Allende anunció que apelará la decisión.

    El juicio se realizó durante los primeros días de mayo, donde el Ministerio Público Fiscal pidió la pena de 2 años de prisión de ejecución condicional para el exdiputado provincial.

    Allende fue acusado por el fiscal Álvaro Piérola del delito de amenazas coactivas, por sus dichos contra Carboni. La acusación que el juez consideró probada decía que el 30 de mayo de 2017, entre las 8 y las 10 de la mañana, Allende hizo declaraciones intimidatorias hacia Carboni en  Radio La Voz. En esa oportunidad, Allende aludió al asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas (1997), cuya autoría se le atribuyó al empresario Alfredo Yabrán, quien se suicidó en mayo de 1998, dando a entender que alguien podría atentar contra la vida del comunicador.

     

    “‘Vos viste que a Yabrán no lo matan, porque Yabrán no se suicida porque él lo mató a Cabezas. Yabrán se suicida porque los alcahuetes de Yabrán, queriendo quedar bien, lo apretaron a Cabezas y se les fue la mano y lo mataron. Acá no sea que le pase al gobernador que algunos alcahuetes que tiene alrededor tomen ese tipo de actitud y lo terminen perjudicando, intimidando así públicamente a Carboni para que cese con sus investigaciones periodísticas vinculadas a contrataciones en el Ministerio de Salud de la Provincia de Entre Ríos”, dijo Allende en aquella conversación radial.

     

    Consideraciones de la Fiscalía y la defensa

    En su alegato acusatorio, el fiscal Álvaro Piérola señaló que “a criterio de la Fiscalía, se probó el hecho y las pruebas incorporadas a la causa como las producidas en la audiencia dan mérito suficiente para mantener la acusación a Allende, y en consecuencia solicitar derribe el estado de inocencia, y le imponga una pena”.

    “Este hecho que atribuimos a Allende es un hecho probado, tiene relevancia, y además es un hecho no solo de trascendencia jurídico penal, sino que tiene trascendencia social altamente relevante, que no puede ser subestimada”, planteó además. Apuntó al respecto que el hecho imputado no solo afecta a la víctima sino que también “trasuntan un cercenamiento a intereses de igual jerarquía que tiene que ver con el trabajo de la prensa y la libertad de expresión”.

     

    El abogado Maximiliano Rusconi, quien defiende a Allende junto a Leopoldo Lambruschini, sostuvo: “Fue una nota sacada de contexto, tergiversada en su contenido y llevada a un terreno inexistente”.

    Aunque reconoció que la expresión de Allende “no fue feliz”, llevar el caso al terreno penal “hay un trecho larguísimo” por recorrer. Aclaró que “la frase no tuvo ningún contenido amenazante. No hay ninguna amenaza. Esta frase no contiene ningún contenido amenazante ni coactivo. Por eso entendemos que este caso no debió haber llegado a esta instancia”.

     

     

    Qué dijo Allende

    El dirigente dijo en el juicio que “fue horrible la frase que dije” en aquella entrevista radial, pero negó que haya tenido contenido intimidante o amenazante hacia el periodista.

    Contextualizó que la expresión se dio en medio de la disputa por la paritaria salarial con los gremios del Estado en la provincia en aquel 2017. El Gobierno, explicó, pretendía cerrar con un porcentaje menor al que se había otorgado a los docentes, y que hubo gestiones del entonces ministro de Gobierno, Mauro Urribarri, para que firmara el acuerdo.

    “Fue fruto de todo ese momento que estábamos viviendo”, afirmó. Y explicó que cuando aludió al caso Cabezas quiso referirse a “los alcahuetes” del gobernador, y entre estos ubicó al entonces secretario general de la Gobernación y hoy senador Edgardo Kueider, “que operaba para debilitarnos en la negociación salarial. Por eso hablé de alcahuetes del Gobernador. Son los que me querían debilitar, y en realidad perjudicaban al Gobernador porque no podía cerrar la paritaria”.

    “Nunca pensé que esa entrevista podía derivar en esto. No sé de qué defenderme. No he agredido a nadie. Si alguna duda cabe, le mandé mensaje a Carboni después de esa entrevista para ponerme a su disposición. No tengo nada de qué arrepentirme. La escuché cien veces a la entrevista. No puedo creer cómo un fiscal haya tomado como que yo amenazo que le puede pasar lo de Cabezas”, apuntó.

     

     

    Fuente: Entre Ríos Ahora