WhatsApp es una de las aplicaciones más utilizadas en Argentina y en el mundo, por lo que cualquier cambio en su funcionamiento genera impacto entre los usuarios. En este caso, la compañía confirmó que desde el 1 de febrero de 2026 dejó de brindar soporte a una serie de celulares que no cumplen con los requisitos mínimos de sistema operativo.
La decisión responde a una revisión técnica que Meta realiza de manera periódica para garantizar que la plataforma funcione bajo estándares actuales de seguridad, privacidad y rendimiento. Con el avance de nuevas funciones, los equipos más antiguos quedan limitados para soportar las exigencias tecnológicas de la aplicación.
Según los nuevos parámetros, WhatsApp solo funcionará en iPhone que cuenten con iOS 15.1 o versiones posteriores. Esto deja fuera de manera definitiva a modelos como el iPhone 6, iPhone 6 Plus y todos los lanzamientos anteriores, ya que no pueden actualizarse a ese sistema operativo. En el ecosistema de Apple, estos equipos ya no reciben actualizaciones oficiales desde hace tiempo.
En el caso de Android, el requisito mínimo será contar con Android OS 5.0 o superior. Esto implica que los dispositivos que funcionen con versiones más antiguas, como KitKat o Jelly Bean, perderán el acceso a la aplicación. Entre los modelos que suelen quedar alcanzados por esta medida se encuentran el Samsung Galaxy S3 y S4 mini, el Motorola Moto E de primera generación, el Sony Xperia M, el LG Optimus L7 II, el Huawei Ascend G510 y el HTC Desire 500.
Cuando un teléfono queda fuera de soporte, WhatsApp deja de permitir el envío y la recepción de mensajes, así como el acceso a chats y actualizaciones. Antes de que eso ocurra, la aplicación suele enviar notificaciones automáticas para advertir a los usuarios y sugerir la actualización del sistema o del dispositivo.
El motivo central de esta política es la seguridad. Los celulares antiguos ya no reciben parches oficiales y no pueden ejecutar nuevas funciones de protección, como el bloqueo de archivos sospechosos, el filtrado de llamadas desconocidas o la protección de la dirección IP.