Lo que debía ser un viaje sin sobresaltos terminó en un episodio de tensión a bordo de un avión comercial que cubría la ruta entre Antalya, en Turquía, y Manchester, en el Reino Unido. La aeronave tuvo que aterrizar de emergencia en Bruselas después de que una discusión entre pasajeros derivara en una pelea que no pudo ser controlada por la tripulación.
El incidente ocurrió a más de 10.000 metros de altura y obligó al comandante a modificar la hoja de ruta original para priorizar la seguridad del resto de los viajeros.
El conflicto en pleno vuelo
De acuerdo a la información del diario digital El Sol, la situación comenzó como una discusión verbal en la zona media del avión. En cuestión de minutos, el intercambio de palabras escaló a agresiones físicas entre varios ocupantes.
Testigos señalaron que hubo golpes de puño y empujones, lo que generó preocupación entre quienes se encontraban en asientos cercanos. El personal de cabina intervino para intentar separar a los involucrados y restablecer el orden, pero la violencia impidió normalizar el ambiente.
Ante la imposibilidad de controlar el altercado y considerando el riesgo potencial para la seguridad del vuelo, el comandante resolvió declarar la emergencia y solicitar autorización para descender en el aeropuerto más cercano.
Intervención policial en la pista
El avión aterrizó en el Aeropuerto de Bruselas, donde efectivos de la policía local ingresaron a la cabina para reducir a los implicados y retirarlos de la aeronave. El resto de los pasajeros permaneció a bordo mientras se realizaban las actuaciones correspondientes.
El procedimiento provocó demoras de varias horas antes de que el servicio pudiera reanudar su trayecto hacia el Reino Unido. Las autoridades aeroportuarias iniciaron actuaciones para determinar responsabilidades y evaluar posibles sanciones.