Se perdieron más de seis mil puestos de trabajo en Entre Ríos y cerraron 868 empresas en la provincia

Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron 6.416 puestos de trabajo registrados en Entre Ríos. El dato surge de un relevamiento elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que además revela la desaparición de 868 empleadores en el mismo período. La cifra expone un deterioro sostenido del entramado productivo provincial y enciende señales de alerta sobre el rumbo de la actividad económica.

El informe fue detallado por Hernán Letchner, director del CEPA, quien explicó que el estudio compara los datos oficiales disponibles entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025. “No solo observamos la evolución de los puestos de trabajo, sino también la cantidad de empresas activas, que para nosotros es un indicador estructural clave”, señaló.

La pérdida de empresas, remarcó, resulta particularmente preocupante porque implica el cierre definitivo de unidades productivas. “Cuando una empresa desaparece del registro es porque dejó de declarar trabajadores. Es un proceso más profundo que una simple caída coyuntural”, explicó.

Un impacto transversal en la economía provincial

De acuerdo con el desglose sectorial, el rubro más afectado fue el comercio, tanto mayorista como minorista, con 231 empresas menos en el período analizado. Le siguió la industria manufacturera, con 105 firmas cerradas, y el sector de transporte y almacenamiento. El dato no es menor: en el caso industrial, se trata en general de estructuras productivas de mayor tamaño relativo y con más empleo por establecimiento.

El relevamiento también muestra retrocesos en actividades vinculadas al turismo, como alojamiento y gastronomía, así como en servicios profesionales, culturales y deportivos. Incluso el sector agropecuario registró bajas en la cantidad de empleadores, un fenómeno que rompe con la idea de que el campo compensa automáticamente las caídas industriales.

“El impacto es transversal. Les pega a casi todos los sectores”, afirmó Letchner. Según el economista, si bien los datos nacionales recientes mostraron una mejora en la actividad económica impulsada por la cosecha de trigo, el desempeño continúa muy sesgado hacia sectores específicos como el agro, la minería y la energía, sin derramar con la misma intensidad en provincias con perfil industrial y agroindustrial como Entre Ríos.

Datos oficiales y empleo registrado

El informe del CEPA se basa en información publicada por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que releva las empresas que cuentan con trabajadores registrados bajo cobertura obligatoria. Esto significa que los números reflejan exclusivamente empleo formal del sector privado.

“Es un dato muy preciso porque surge de declaraciones juradas de las propias empresas. Cuando deja de aparecer una firma en el registro es porque dejó de pagar el seguro de riesgos del trabajo, lo que implica que ya no tiene empleados registrados”, detalló Letchner.

En contrapartida, los sectores que mostraron algún crecimiento fueron marginales: apenas nueve nuevas empresas distribuidas entre suministro de electricidad, gas y vapor; actividades administrativas; y el sector público. La cifra resulta insignificante frente a las casi 900 bajas registradas en el conjunto de la economía provincial.

Para el director del CEPA, la combinación de caída de empresas y destrucción de empleo formal configura un escenario delicado. “La pérdida de empleadores habla de un problema estructural, no solo de una retracción temporal. Recuperar puestos de trabajo es posible; reconstruir el entramado empresarial suele llevar mucho más tiempo”, advirtió pudo saber EntreRíosYA de lo informado por Elonce.

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