Murió Quemil Yambay, referente del chamamé paraguayo

El legendario folclorista paraguayo, Quemil Yambay Rodríguez, murió este miércoles por la madrugada. Así, el cancionero del litoral argentino paraguayo se queda sin una de sus voces más características. Hacía una semana que estaba internado en un sanatorio de Asunción luego de haber sufrido un nuevo Accidente Cerebro Vascular (ACV).

“Lastimosamente el tesoro ha perdido su brillo definitivamente. ¡Ahora descansa en paz! ¡Gracias a todos!”, informaron sus familiares, según recogió La Nación Paraguay.

Nacido en Santa Elena (Cordillera), el 10 de marzo de 1938, Quemil Yambay se convirtió en un “tesoro viviente” del folclore paraguayo tradicional con importantes canciones como “Lidia Mariana” y “Mokoi Guyra’i”, entre numerosas obras que interpretó durante décadas junto a su conjunto Los Alfonsinos, siendo característica su imitación de animales.

La carrera musical
La carrera de Quemil Yambay fue una de las más destacadas dentro de la música paraguaya, con más de 50 años de trayectoria. Nacido el 10 de marzo de 1938 en Tupa’ora, Caraguatay, este hijo de una familia numerosa de origen sirio-libanés desarrolló una pasión por el arte desde muy chico.

En sus primeros años, comenzó a tocar la guitarra por su cuenta, guiado solo por el oído. Su habilidad para imitar animales lo convirtió en un talento único dentro del folclore, y fue este don el que lo llevó a ser reconocido en toda la región.

En 1960, se unió a Pablo Barrios y juntos formaron un dúo que rápidamente se ganó la admiración del público. Sin embargo, fue en 1961 cuando fundó su propia agrupación, “Los Alfonsinos”, que lo consolidó como una de las figuras más representativas del purahéi jahe’o, un género típico de su país natal.

A lo largo de su carrera, Yambay compartió escenario con figuras de renombre y recorrió el mundo con su música. Entre sus obras más destacadas se encuentran canciones como “Mokõi Guyra’i”, “Areko cuatro kuña” y “Alfonso Tranquera”.

A pesar de que perdió la vista a los 43 años debido a una operación mal realizada, Quemil nunca dejó de actuar. Su trabajo lo llevó a recibir numerosos premios y distinciones, como la Orden Nacional al Mérito Comuneros en 2015, y su designación como Tesoro Humano Vivo por la Unesco en 2007, junto al guitarrista Efrén Kamba’i Echeverría.

En 2017, el artista dio su último concierto, titulado “El Último Sapukái”, en el Estadio Bicentenario de Ypacaraí. Aunque había afirmado que ese sería un “descanso”, la pandemia del Covid-19 y sus problemas de salud lo apartaron definitivamente de los escenarios.

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