Las precipitaciones en Argentina marcaron el pulso meteorológico de la primera semana de marzo, con una actividad destacada en distintos sectores del territorio nacional. Los mayores desarrollos se registraron sobre la franja centro-oeste del país, donde las lluvias alcanzaron acumulados significativos, mientras que el litoral y el norte argentino también recibieron aportes de agua importantes, aunque de manera más irregular.
Este escenario, caracterizado por una distribución relativamente amplia de los sistemas de tormentas, comienza a modificarse con el avance de la segunda semana del mes. Entre el lunes 9 y el domingo 15 de marzo, los pronósticos indican una reducción considerable de las precipitaciones en gran parte del país, lo que marcará un cambio claro respecto de lo ocurrido en los días previos.
De acuerdo con el análisis del modelo de referencia del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos, el comportamiento de las lluvias durante este período mostrará una fuerte desigualdad regional. Mientras algunas zonas presentarán acumulados por encima de los valores habituales para esta época del año, otras atravesarán una semana con precipitaciones claramente por debajo de los niveles normales.
Lluvias concentradas en el oeste del país
Durante esta segunda semana de marzo, la mayor actividad de precipitaciones tenderá a concentrarse sobre la franja occidental de Argentina. En particular, el noroeste argentino (NOA) y la región cuyana aparecen como las áreas con mayor probabilidad de registrar lluvias superiores a los promedios para esta etapa del mes.
A estas regiones se sumará también el norte de la Patagonia, que podría experimentar eventos de precipitación más frecuentes que los habituales para el inicio del otoño climático. Este patrón responde principalmente a la configuración de los sistemas de presión que dominarán la atmósfera durante los próximos días.
Los pronósticos indican la consolidación de un centro de alta presión sobre el este de Argentina, abarcando además sectores de Uruguay y del sur de Brasil. La presencia de este sistema favorecerá condiciones más estables en esas áreas, limitando el desarrollo de nubosidad convectiva y reduciendo significativamente las probabilidades de lluvias.
Déficit de precipitaciones en el centro y noreste
Como consecuencia de esta configuración atmosférica, los sistemas que generan precipitaciones tenderán a desplazarse hacia el oeste del país. De esta manera, las lluvias quedarán mayormente restringidas al NOA, Cuyo y parte del norte patagónico, configurando un escenario de contrastes en la distribución regional.
En paralelo, amplias zonas del centro y noreste argentino registrarán precipitaciones por debajo de los niveles normales. La región pampeana, el litoral y el noreste argentino (NEA) aparecen como los sectores con mayor probabilidad de atravesar una semana con déficit hídrico, indicó Meteored.
Este patrón seco también se extendería hacia países vecinos. Uruguay y el sur de Brasil permanecerán bajo la influencia del mismo sistema de alta presión, lo que favorecerá una anomalía negativa de precipitaciones en gran parte de estas regiones durante el período analizado.
Temperaturas más moderadas tras un verano extremo
Además de los cambios en el patrón de lluvias, la semana estará marcada por una modificación en el comportamiento térmico. Los pronósticos anticipan la presencia de anomalías negativas de temperatura en amplias áreas del centro y norte argentino.
Las temperaturas por debajo de los niveles medios abarcarán especialmente al NOA y al NEA, donde los registros serían más moderados en comparación con los valores extremos que dominaron gran parte del verano. En la región pampeana, en cambio, las marcas térmicas se mantendrán más cercanas a los promedios estacionales.
En la Patagonia el panorama será diferente. Allí se prevé un comportamiento térmico levemente opuesto al del norte del país, con temperaturas que podrían ubicarse ligeramente por encima de los valores normales para esta época del año. Este contraste refleja la transición gradual hacia condiciones más otoñales en buena parte del territorio argentino.