Después de cuatro días de angustia y desesperación, Emiliano Urbani, el joven de 22 años oriundo de Chajarí y estudiante de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), fue encontrado en la Costanera Este de Santa Fe, donde su historia empezó a salir a la luz gracias a la confesión que hizo al ser hallado.
Matías, el guardia de seguridad que lo encontró, relató que el joven, visiblemente lastimado y desorientado, le confesó “le pusieron un pañuelo en la nariz”, dijo el guardia, quien aseguró que Emiliano estaba con picaduras de mosquitos y arañazos por todo el cuerpo.
Matías trabaja como guardia de seguridad en uno de los paradores de la Costanera Este. Cerca de las 23.30 del martes, cuando estaba en su puesto de trabajo, vio salir de la reserva a un joven y, gracias a una foto que la propia madre de Emiliano le había mostrado, pudo reconocerlo.
“Le brindé una campera, un short y agua. Estaba todo lastimado y tenía mucha hambre. Yo pensé que era un indigente. Estaba muy nervioso y temblaba mucho. Me decía ‘Tengo sed, tengo mucha hambre, me robaron'”, relató
El trabajador contó que fue la madre de Emiliano quien, días pasados, se acercó a él, le mostró la foto de su hijo, le informó que estaba desaparecido y le pidió que le avisara si lo veía. Así fue que ni bien Matías tomó contacto con Emiliano, se comunicó con la madre pudo saber EntreRíosYA de lo informado por Elonce.
Según el guardia, “el joven expresó que fue subido a una camioneta, le taparon la nariz con un pañuelo y lo llevaron hasta el fondo de una reserva natural”. Durante esos días, según la versión de Emiliano, pasó hambre y sed, ya que estuvo sin alimentos ni agua.
“El mismo Emiliano me pasó el número de la mamá, me atendió el padre, me pidió que lo retengamos, él no se iba a ir. Estaba tranquilo”, relató Matías quien inmediatamente llamó al 911 para informar sobre el hallazgo.
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