Alertan que los despidos y suspensiones en el sector industrial se multiplican

Alertan que los despidos y suspensiones en el sector industrial se multiplican

Obras paralizadas, bloqueos en fábricas de alimentos, eliminación de turnos de producción y despidos que se multiplican. Son postales del impacto de la caída de la actividad industrial que se profundizó desde diciembre, tras la asunción de Javier Milei, y que -según los propios datos oficiales- confirman un escenario de recesión que puso en alerta máxima a los gremios del sector.

Esas entidades, agrupadas en la Confederación de Sindicatos Industriales (CSIRA), buscaron plasmar en números los efectos del deterioro sectorial en un informe que sostiene que casi la totalidad de las empresas de la actividad asegura atravesar una situación peor que un año atrás, con fuerte contracción de ventas y de producción, que se traducen en que tres de cada cuatro compañías debió despedir a parte de sus plantillas de personal, entre otras políticas de recorte laboral.

 

El relevamiento fue presentado durante la semana por Ricardo Pignanelli, el jefe de SMATA, y su par de la UOM, Abel Furlán, junto a dirigentes de los gremios de la UOCRA, la Unión Obrera Minera, alimentación, ATILRA, textiles, cerveceros, químicos, gráficos, industria de la carne, del calzado, del tabaco, del vidrio, papeleros, molineros, plásticos, petroleros y curtidores, entre otros, en un encuentro de la Confederación en el que también se definió que la entidad se movilizará al Senado cuando se trate la Ley Bases y el paquete fiscal para expresar su rechazo a las iniciativas del Gobierno.

 

Las conclusiones del informe se desprenden del relevamiento que realizaron 23 de los 35 sindicatos de la CSIRA, que representan a 1.097.693 trabajadores empleados en 61.728 empresas de 18 sectores de actividad. Según la encuesta, culminada el 23 de mayo, el 95,7% de las compañías relevadas manifestó encontrarse en una situación peor que el año pasado como consecuencia directa de la caída del consumo y el escenario de recesión económica que se acentuó en los últimos meses.

Cerca de cuatro de cada 10 firmas señalaron que su situación empeoró moderadamente (39,1%), en tanto que el 56,5% consideró que empeoró mucho, un panorama que se verificó a partir de las respuestas sobre la caída de ventas de sus productos: el 60,1% de los consultados declaró una contracción en las ventas superior al 15%, el 30% advirtió sobre caídas menores al 15% y menos de un 5% de las compañías informó que sus ventas se mantienen igual que un año atrás.

El informe también avanzó sobre los efectos directos de esa situación en el nivel de empleo en el sector industrial. Al respecto, destaca que tres de cada cuatro empresas relevadas despidieron trabajadores desde principios de año (73,9%). De ese total, la mitad de las compañías cesanteó menos del 5% de sus plantillas, en tanto que el 18% recortó entre un 5% y un 15% de su personal, y el 5% de ellas decidió prescindir de más de un 15% de sus empleados.

 

Pero más allá de las cesantías directas, también se aplicaron otras políticas de ajuste laboral. Hubo una reducción de horas extras en el 91,3% de los establecimientos productivos relevados, en tanto que el recorte de turnos de producción alcanzó al 82,6% de las firmas. Además, se definieron suspensiones de trabajadores en el 82,6% de las empresas y adelantos de vacaciones en el 56,5% de los casos. Otras medidas que se extendieron desde enero fueron los procesos de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas, que alcanzaron a casi la mitad de las compañías (47,8%) y en algunos casos contemplaron más del 10% de la totalidad del personal.

“Este camino planteado por el Gobierno nacional nos lleva a la destrucción de la industria nacional y a la profundización de la precarización laboral y la pobreza y el hambre de nuestro pueblo. Ya estamos sintiendo sus efectos destructivos”, advirtieron los referentes de los gremios industriales en la presentación del informe realizado por los equipos técnicos que coordina el ex ministro Julián Domínguez.

Para argumentar esa posición, el trabajo alertó que por efecto de la caída del consumo y la actividad el 52,2% de las empresas relevadas cuenta con más del 40% de su capacidad instalada ociosa, y solo 4,3% tiene menos del 10% sin utilizar. Esos datos profundizan un escenario del que ya advirtieron los últimos informes del Indec, que indicaron que la utilización de la capacidad instalada en marzo último alcanzaba al 53,4%, lo que representa una disminución de 13,9 puntos porcentuales en la comparación interanual y apenas 1,8 puntos porcentuales por encima registrado en marzo de 2020 en plena pandemia por el Covid.

El crítico cuadro actual en el sector industrial no alimenta expectativas optimistas para el corto y mediano plazo. Según se desprende del informe de los sindicatos, el 73,9% de las empresas relevadas prevé que el escenario económico empeorará durante el próximo semestre, mientras que solo el 4,3% considera que la situación se mantendrá igual que en el primer semestre.

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