Un adolescente de 17 años desvalijó una vivienda en la ciudad correntina de Curuzú Cuatiá y con todo lo robado equipó buena parte de la casa de su novia, junto a quien fue a convivir desde hace pocos meses.
Colchones, mesitas de luz, mesa grande, inodoro, bidet, secarropas, un horno eléctrico; una cómoda y otros artículos fueron recuperados por la Policía durante el allanamiento al domicilio de la pareja.
El caso resultó esclarecido ayer después de casi tres meses desde recibida la denuncia del dueño del domicilio desvalijado, informó Diario Época.
Pista clave
Ante la ausencia de testigos, el desarrollo de la pesquisa tuvo sus demoras que, luego de búsqueda de cámaras de seguridad en distintos puntos de la ciudad, permitieron tener una pista fundamental.
En un primer momento no se conocía el día exacto del robo. La casa saqueada no estaba habitada. A principio del mes de junio el propietario anduvo de paso, revisó el lugar y supo que le habían robado, tal vez días o semanas antes.
Radicó la denuncia en la que también mencionó, aparte de lo ya enumerado, que le habían sustraído una motosierra, una balanza, accesorios de baño, herramientas y materiales de construcción.
El contenido de un par de cámaras analizadas en amplias franjas horarias de distintos días arrojó la pista que sería clave. En determinado momento de la noche captó el paso de un automóvil marca Renault con “un colchón sobre el techo”.
El hallazgo de lo robado
Detectives muy en cuenta ese detalle para posteriormente identificar al auto y a su conductor que resultó ser el adolescente a quien empezaron a rastrear.
En su domicilio familiar ya no estaba, porque fue a vivir con la novia, una chica que le abrió las puertas de su casa de calle Azcuénaga en el barrio Santa Teresita.
La joven convive con sus padres en un apartado de la propiedad que ayer fue blanco de un allanamiento. En medio del procedimiento encontraron gran parte de lo robado.
El adolescente sindicado como el ladrón estaba ausente cuando llegaron los efectivos a recuperar todos los objetos con los cuales proveyó a su “nidito de amor”.
Para el traslado de todo lo mencionado, de un sitio a otro, ubicados aproximadamente a unas 20 cuadras, el menor hizo varias idas y vueltas con el auto.
La Policía no tiene dudas, el joven sabía que la casa donde robó se encontraba momentáneamente deshabitada.
Podes comentar y leer comentarios sobre esta noticia mas abajo