Tras la crecida del río Gualeguaychú, prestadores turísticos aseguran que las pérdidas son millonarias

Jun 22, 2019

22 de junio de 2019- Buena parte de los prestadores turísticos de la ciudad de Gualeguaychú quedaron en una situación muy delicada luego del inesperado crecimiento de las aguas del río. Las zonas más afectadas fueron las más bajas, lógicamente: la península y el camino de la costa.

Allí se ubica un importante número de complejos turísticos y alojamientos, que, al igual que los vecinos de la zona, se vieron sorprendidos por el repentino avance del agua el lunes pasado.

Son tres, por lo menos, los factores compartidos por los inversores privados: la falta de información sobre la crecida, las enormes pérdidas económicas y la necesidad de generar acciones a futuro para mitigar esta preocupante situación.

«Todos los pronósticos que nos dieron fueron un desastre, tanto de defensa Civil como de Prefectura, le erraron, por lo menos en 200 milímetros. Nosotros levantamos en cada boungalows las cosa a un metro del piso y al otro día estaba todo tapado por el agua», expresó Mariano Almirón, quien hace quince años es dueño de Altos Verdes, en la península, aunque aclaró que «no se trata de apuntar culpas a nadie, sino de evaluar y avanzar en soluciones a futuro, como puede ser una balsa para utilizar en estas situaciones, porque a nosotros nadie nos asistió, más allá de la solidaridad de los propios colegas».

El caso de Altos Verdes es ilustrativo de lo que están padeciendo los diez prestadores de esa zona: días antes, Almirón había pintado a nuevo -como hace antes de cada receso- sus complejos, pero el agua no solo arruinó la pintura, también destrozó heladeras, camas, sillones, estufas y todo lo que encontró en su paso.

Ahora, en el lugar trabajan a contrarreloj para dejar en condiciones las instalaciones de cara a las vacaciones, que en Entre Ríos y en la mayoría de las provincias argentinas comienza el 8 de julio, y el 1º en Uruguay, de donde suelen llegar muchos visitantes.

«Creo que vamos a llegar bien, pero a muchos los dejó en una situación muy delicada», reconoció Almirón a ElDía.

El caso de Roberto Carro, dueño de Punta Sur -la zona más baja de la costa- es realmente crítico. De la noche a la mañana, el agua tapó casi por completo las 15 cabañas con las que cuenta: perdió prácticamente todo. «Tuve una pérdida prácticamente imposible de afrontar. Hubo crecientes más grandes, como la del 2007, pero ninguna con esta rapidez y falta de información. No la esperábamos, a nosotros nos deja muy mal», lamentó Carro.