Sin cortejo fúnebre, ni coronas y casi en soledad despidieron los restos de Goldie Legrand

    May 2, 2020

    Este sábado los restos de Silvia Legrand -la querida Goldy- fueron sepultados en el cementerio Memorial, de Pilar. Y su hermana gemela, Mirtha Legrand -su adorada Chiquita- no pudo estar allí. Tampoco su sobrina, Marcela Tinayre, ni sus hijos, Juan y Nacho Viale. Lo mismo sucedió con el resto de su familia. Y con los amigos que tanto la querían, como Susana Giménez («Eramos familia», contó ayer, desolada).

    Goldy fue despedida con un puñado de testigos: su yerno, Alfredo Solari, con su hijo Santiago, y dos empleados de la cochería, empleando barbijos, antiparras protectoras y guantes.

    En un momento, su yerno tomó un teléfono celular. Y junto al cajón, realizó una videollamada. Se desconoce quién se encontraba del otro lado. Tal vez las hijas de Goldy, Gloria y Mónica. Puede ser Mirtha. O quizás, la familia entera, participando de esa despedida virtual, publicó Teleshow.

    María Aurelia Paula Martínez Suárez, tal el verdadero nombre de Goldy, tenía 93 años. Este viernes 1 de mayo se acostó a dormir la siesta en su casa de Martínez, como cualquier otro día. Y ya no despertó. Gemela de Mirtha, era hermana menor de José Martínez Suárez, el prestigioso cineasta que falleció el 17 de agosto pasado debido a una neumonía.

    Goldy y Chiquita nacieron el 23 de febrero de 1927, en Villa Cañas, Santa Fe. En época donde no existían las coreografías, su madre -la docente Rosa Suárez- supo que tendría gemelas el mismo día del parto. La bebas eran idénticas, claro, aunque con un detalle: una pesaba varios gramos más que la otra. A los siete años la familia se instaló en Rosario. Pero tras la muerte de don José Martínez, el padre de los tres hermanos, en 1937 se mudaron a Buenos Aires.

    Allá por su adolescencia, Silvia y Mirtha comenzaron juntas en el espectáculo. Fue después de que el representante Ricardo Cerebello decidiera que las hermanas actrices debían prescindir de aquel Martínez tan habitual en estas latitudes por un Legrand más distintivo. Sin embargo, en 1944 Goldy se alejó del mundo artístico tras conocer a quien sería su marido: el militar Eduardo Lopina, con quien -lo dicho- tuvo dos hijas.